Araure.- Jessica Cassani Bisbal, es producto de una mezcla europea común en Venezuela: un italiano, Edoardo Cassani Rigo, casado con una española, María Antonia Bisbal Ghiraldelli; ambos amantes del arte y la literatura. Desde muy chiquita se sentaba al piano con su papá que le instaba a imitar con su voz, las notas y acordes que él tocaba.
Estuvieron a su lado muy poco tiempo. Sin embargo, fue suficiente para sembrar el amor a la música, y ella, poseedora de una voz privilegiada, ha sabido desarrollar su talento, para dedicarse por entero a disfrutarla.

“A los 10 años mi papá se va de este plano y, mi mamá, 4 años más tarde. La infancia de cualquier niño es crucial para la vida, y yo tuve una infancia hermosa. Gracias a todo eso, logré tener una vida bonita, con momentos duros, como todos, pero siempre tuve mucha suerte de estar rodeada de muchísima gente buena”, expresó.
Fue la Rondalla “Alma Canaria”, la que le dio el impulso definitivo para ser cantante, ejecutante de la guitarra y maestra de música, pues actualmente dirige Cassani Academia de Música, su propia escuela, en Araure, a la que concurren un grupo de talentosos y muy preparados profesores de diferentes especialidades.
“La música me salvó. Si no la hubiera tenido, quizá mi vida hubiera sido un desastre, porque fue duro quedarme sola a los 14 años. También tuve a mi lado gente buena que me cuidó, como mi profesor y guía, el guitarrista Edgar Martínez”, reconoció.
A los 14 años realizó su primera grabación como solista. Además, fue ganadora de la Voz Canaria de Venezuela, del Festival de la Canción Venezolana Inédita y el Festival Voz Universitaria en Lara y Portuguesa.
Sus interpretaciones de boleros, baladas, burlerías, pop rock, latina, música tradicional venezolana y canaria, hacen levantar de sus asientos a los espectadores, porque ella es una interprete tan versátil como espectacular.
Ademas de cantante, Cassani es abogada y asegura que, aunque estudió Derecho porque la preparación es necesaria, ¡no cambia la música por nada en el mundo!

Talentosa y bella, Jessica quiere dejar un legado positivo a través de su académica de música.
Una chica con suerte
Jessica nació en Araure, Venezuela, el 21 de marzo de 1982. Sus padres, ambos migrantes, ítalo-españoles, le dieron —indicó— una excelente educación e inculcaron buenas costumbres.
“Mi papá, dedicado al mundo agrícola, reconocía y me enseñaba el valor de las personas que trabajaban con él. Fue un gran músico académico en Italia y artista plástico. Mi mamá era una enamorada de la cultura de Venezuela, siempre ligada a la pintura, el teatro, la composición y la lectura. ¡En casa nunca faltó la música ni la pizza!” dijo.

Aprendió a cantar con su papá.
-Mi papá me sentaba en el piano con él mientras tocaba un acorde y yo debía hacer lo mismo con la voz. No era fácil, tenía 3 o 4 años. Mi mamá, por otro lado, agarraba la guitarra y me enseñaba “Alfonsina y el mar”; fue la primera canción, que de tanto escuchar, me aprendí.
Ella ha logrado todo lo que ha querido a lo largo de su vida y repite con frecuencia que ha tenido mucha suerte. Pero, ¿qué es la suerte, sino estar preparado para que, cuando las oportunidades se presenten, saber disfrutarlas?
–Tengo dos hijas que me enorgullecen, Camela y Cristina, gente a mi alrededor que amo muchísimo y agradezco siempre su compañía, amigos verdaderos y una familia muy grande, que es la academia. Tengo tres gatos y ya son músicos también. Mi vida es clara y sencilla: me gusta cocinar comida italiana y canto, ¡canto en el baño, en el carro, en donde esté!, ¡siempre tengo algún sonido en la cabeza!
La Rondalla
Siempre se nos ha dicho que los maestros son como los segundos padres. Jessica conoció a ese ser especial que la acompañaría hasta sus últimos días, a los 6 años, en el Club Canario Venezolano de Acarigua-Araure.

La Rondalla ‘Alma Canaria’, le dio el impulso definitivo como cantante.
“Nunca pensé que mi profesor, Edgar Martínez, sería la persona que me acompañaría hasta su último día. Más de 30 años de su mano. Gran maestro, ejecutante de la guitarra y el bajo, arreglista y Patrimonio Cultural de Portuguesa. También agradezco a los ingenieros Franklin Díaz y Carlos Pichardo, gente que ve y entiende la música más allá de un simple acorde. Repito, siempre he tenido suerte”, explicó.
Cassani explicó que la Rondalla Alma Canaria, fue una escuela extraordinaria, de la que mucha gente brillante en la música, emergió.
“De ahí vienen Carlos Sagastegui, Daniel Barón, Giancarlo Santelli, Lorens Padrón, entre tantos talentos portugueseños de esa generación”, afirmó.
Versatil
“Yo disfruto desde el rock hasta la música latina que hago hoy en día. Es fácil si tienes un gran equipo. Nuestro proyecto actual, la banda en la cual canto ahora, ha sido mi graduación musical por el alto nivel de los integrantes”, añadió.

-Cada uno, en su instrumento, es un artista. El respeto y admiración que existe entre todos, siempre será nuestra fórmula mágica para hacer un buen trabajo. Todos son profesores de música y eso no es fácil conseguirlo. Y nos hemos engranado de tal manera, que somos uno solo, al momento de tocar.
Jessica, que disfruta muchos géneros musicales, confiesa que sus estilos preferidos son el pop music, la baladas y la latina. Clase aparte, la música española.

En uno de sus conciertos, cantando la música que mas le gusta: la española.
-Quiero probar catando soul, góspel y blue, ese género afroamericano me encanta. Nunca haría vallenatos y me disculpan las personas a las que les gusta.
La academia musical
Cassani Academia de Música, nace en el año 2020, en época de pandemia. Un proyecto que le llena el alma.

Orgullosa de sus músicos y amigos.
“Trabajar a diario, con el equipazo de profesores que tenemos, es un gran orgullo. Son mis amigos y tenemos el mismo norte. Agradezco a Euclides Mejías, Jesús Grimán, Ricardo Gómez, Jorge Luis Mesa, Vanessa Mejias, Carlos Galíndez y nuestro director musical, Carlos Barrientos“.
Se siente realizada y asegura que trabajar con los niños y hacer cultura en Portuguesa se ha convertido en un regalo de Dios.
“Tenemos niños de 5 años en adelante. Comienzan con piano y lectura musical adaptada a su edad (kinder musical). Nuestras cátedras se enfocan en la lectura y al ejercicio del instrumento elegido por el estudiante: cuatro, guitarra, piano, violín, canto, bajo, percusión afrolatina y batería”.
La música en todos sus géneros y formas de interpretación, ha cambiado y moldeado su vida, en las diferentes etapas. Jessica quiere dejar un legado y seguir desarrollando la academia.

“Quiero seguir creciendo como ser humano
y dejar un buen recuerdo en Portuguesa, como lo hizo mi papá”, dijo orgullosa de su recuerdo.(CNP 16.100)

