El hallazgo, resultado de una investigación del Ministerio Público y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), ha abierto una nueva línea en la lucha contra las organizaciones delictivas que utilizan zonas montañosas y de difícil acceso para resguardar armas y grandes cantidades de supuesta droga, de acuerdo con el reporte oficial.
Actualmente, el lugar permanece bajo vigilancia y la investigación se mantiene bajo reserva, mientras las autoridades anticipan que en los próximos días se ampliará la información sobre la cantidad de droga incautada, el tipo de armamento decomisado y la posible conexión de estos hechos con otras actividades delictivas en Cortés.
Las acciones en Omoa no son aisladas. El Ministerio Público informó que el operativo responde a un seguimiento tras la huida de varios integrantes de una estructura criminal, días atrás, en San Pedro Sula.
En ese episodio, miembros de la Mara Salvatrucha escaparon a bordo de un autobús, presuntamente con evidencia vinculada a delitos bajo investigación. La información recolectada permitió identificar puntos de resguardo y, en consecuencia, desplegar una operación que incluyó labores de inteligencia y vigilancia en diversas zonas del departamento.
El búnker desmantelado se encontraba camuflado entre la vegetación del sector Vida Nueva, a unos 25 kilómetros del casco urbano de Omoa. Las características del terreno dificultaron el acceso y obligaron a los agentes a movilizarse a pie con herramientas y equipo de protección. El espacio no era visible a simple vista y contaba con accesos discretos que dificultaban su detección externa.
Dentro del sitio, la ATIC y la Policía Militar del Orden Público localizaron numerosas caletas excavadas bajo tierra. Las autoridades especificaron que estos compartimientos contenían paquetes de color rojo con supuesta droga, así como armas de fuego y municiones. El hallazgo fue posible gracias al apoyo del escuadrón canino de la Policía Militar, cuyos perros marcaban los puntos donde los agentes comenzaron a excavar.
La evidencia fue contabilizada, embalada y trasladada bajo custodia a instalaciones del Ministerio Público, donde se someterá a peritajes técnicos.
Se determinará la naturaleza y el peso exacto de la sustancia incautada, además del origen y posible destino. También se realizarán análisis balísticos a las armas con el objetivo de establecer si fueron empleadas en delitos en la zona norte del país.
Hasta el momento, las autoridades no han especificado la cantidad total de paquetes decomisados ni el tipo exacto de droga, pero sí confirmaron que se trata de una cantidad considerable. Tampoco se reportaron detenciones durante la operación, que sigue bajo la dirección de unidades especializadas abocadas al seguimiento de la estructura criminal señalada.
Este procedimiento es uno más en una serie de intervenciones orientadas a identificar y desarticular centros de almacenamiento clandestinos, rutas y escondites usados por grupos criminales para ocultar sustancias ilícitas y armamento. “La desarticulación de centros de almacenamiento clandestino es parte de la estrategia para debilitar la logística de las estructuras criminales que operan en la región norte del país”, comunicó el Ministerio Público.
Las intervenciones, que suelen prolongarse por varias horas a causa de la complejidad geográfica, permiten a las autoridades asegurar el perímetro, evitar intentos de fuga y comprobar que no existan escondites adicionales.
Todo el material decomisado durante la operación pasará a integrar la investigación abierta, orientada a establecer responsabilidades y posibles vínculos con otras redes delictivas activas en Cortés
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