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Arq. Carlos José García, sibarita, cocinero, artista plástico y perenne aprendiz del arte y la belleza

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Escrito por Beatriz Quintana

Santander.– Nacer en un hogar donde la lectura, la educación y el arte eran acciones diarias y comunes, indudablemente marcaron la vida de Carlos José García Ramos, para que eligiera convertirse en un creador.

Una decisión que le ha llevado por diversos caminos, desarrollando habilidades, experimentando y cumpliendo sueños en áreas donde la imaginación, el color, las estructuras, los olores, sabores e imágenes, se convierten, entre sus manos, en placer.

Carlos, es diseñador gráfico, arquitecto, artista plástico y cocinero. Allí donde permanece la creatividad, el etéreo deseo del alma, allí está él; sibarita, viajero y perenne aprendiz del arte y la belleza.

Carlos José es hijo del artista plástico Pastor García.

Rememora haber crecido entre el prestigio de sus padres, el artista plástico Pastor García, galardonado y reconocido, y su madre, Omaira Ramos, educadora de larga data, respetada y admirada en Guanare.

“Mi inspiración fueron mis padres, mis hermanos Eleonora y Juan Carlos. Mi mamá, como todas las madres, siempre pendiente de todo, que no nos faltara nada ¡y cuando había que poner mano dura, lo hacía, y se arreglaba todo! Hasta hoy siempre atenta a nuestros pasos. Siento que es mi pilar”, expresó.

De su padre, dedicado al arte, a la pintura, escritura, escultura y la docencia, dice que aprendió el respeto, la tolerancia y la responsabilidad, valores, entre otros, que hoy lo definen como persona.

“Recuerdo, que siempre comentaba: ‘El esfuerzo por hacer todo bien, siempre tendrá buenos resultados, tanto inmediatos como a futuro’. También fueron mis guías e inspiración mis vecinos, (de la urbanización Andrés E. Blanco) a los que hoy recuerdo con mucho cariño, y a la vez extraño; me vieron crecer y son la familia que me dio la vida”, añadió García.

Actualmente, se encuentra en España, como cocinero trabaja en el café del Centro Botín
—una de las referencias culturales de arte moderno más importantes de la ciudad de Santander—, capital de Cantabria. Forma parte del equipo de chef encargados de la partida de postres y entrantes. Paralelamente, pertenece al grupo de Urban Sketcher de Cantabria y a Sketcheros Bahía de Santander.

“Somos un grupo de aficionados al dibujo urbano. Nos reunimos los fines de semana a representar la dinámica de la ciudad en nuestros cuadernos de boceto, con diferentes técnicas”, explico el artista plástico.

Ha participado en varias exposiciones colectivas en España y se mantiene activo, principalmente desde 2023.

Rodeado de arte

Nació un domingo al mediodía, el 26 de septiembre de 1976, en Guanare, estado Portuguesa, y es el menor de tres hermanos. Estudió preescolar en la Escuela Giraluna, su educación primaria la cursó en la Escuela Básica José María Vargas y se graduó de bachiller en el Colegio Nuestra Señora de Lourdes.

“En 1er. año de bachillerato, me incliné por el Diseño Gráfico. Recuerdo que mi papá estaba diseñando las vallas de bienvenida a la ciudad de Guanare, que se ubicarían en las cuatro entradas de la ciudad, de gran formato con la imagen de la Virgen de Coromoto. Yo estuve con el equipo tardes y fines de semana observando y aprendiendo”, añadió.

Sin embargo, en su último año de bachillerato, su padre le recomendó estudiar arquitectura y se graduó en la Universidad de los Andes. Afirma que fue una decisión acertada.

-Cada uno de nosotros nacemos con muchas habilidades que, a medida que crecemos, vamos perdiendo o, al contrario, cultivando. Vengo de familia de artistas: mi padre y su hermano son artistas plásticos, ambos desarrollaron sus aptitudes artísticas estudiando arte. Yo toda mi vida estuve rodeado de arte y he aprendido de forma indirecta.

“Pasé parte de mi infancia en la Escuela de Artes Plásticas de Guanare, donde mi papá fue director por muchos años y me dieron la oportunidad de escoger talleres: estudié cerámica, expresión infantil, carboncillo, grabado, serigrafía y cuatro. Y a pesar de lo aprendido no determino qué me convirtió en artista a tiempo completo”, expresó.

Carlos José con su madre

Su madre, que vive en Guanare, cada año los visita por largo tiempo. Su papa falleció en abril del 2019. Juan Carlos, el mayor, es guardia nacional y está destacado en Maturín.

“Soy divorciado y tengo una hermosa hija de 14 años llamada Ana Carlota. Es estudiante de bachillerato en Guanare y es una pastelera excelente, le gusta cocinar, también las manualidades, pintar y dibujar”, porque lo que se hereda no se hurta.

Dibujando la vida

Los trazos y dibujos —indicó— siempre han determinado su vida creativa y profesional. Como estudiante, como arquitecto, como docente universitario, repostero y cocinero, usaba bocetos para plasmar sus ideas.

“Fue en julio del 2021, cuando comencé desde cero. Compré una libreta de dibujo y varios lápices y me propuse dibujar a diario. Dibujaba algún edificio mientras caminaba hacia el trabajo o esperando el bus, empleaba de 5 a 10 minutos para plasmarlo”, comentó.

Carlos, es diseñador gráfico, arquitecto, artista plástico y cocinero

Poco a poco se convirtió en una rutina, que tomó como una forma de terapia y a medida que fue tomando destreza con el lápiz, incorporó bolígrafo, calibrados de tinta y estilográfica.

“Fui llenado cuadernos de dibujos unos buenos otros, no tanto. Al pasar el tiempo quería darles color y compré una caja de acuarela pensando que era una técnica muy sencilla, ¡estaba equivocado! Ese día de mi primera pintura decidí tomar clases con Mamen Restegui, una artista cántabra que tiene un taller de pintura y cerámica cerca de donde resido. La visité, conversamos por mucho tiempo y me aceptó como parte de su grupo de pintura. Aprendí con ella durante dos años la técnica de la acuarela”, añadió García.

A partir de ese momento, el dibujo y la acuarela tomaron gran importancia en su día a día. Hoy día sigue estudiando técnica, de forma “on line” con la artista Murciana Nora Gallego o a través de libros y cursos cortos, con diversos artistas en diferentes plataformas digitales.

Carlos José enfatizó que nunca tuvo temor de ser comparado con su papá

Carlos José enfatizó que nunca tuvo temor de ser comparado con su papá y está claro que el arte tiene diferentes visiones y formas de expresión.

“Viví el proceso creativo de mi papá y de muchos artistas, que eran sus discípulos y amigos. Cada uno tenía un estilo diferente. Aprendí a admirar el arte de forma personal, estoy claro que, aunque dibujemos o pintemos un árbol, cada uno le pone su impronta. El arte es muy personal, incluso la forma de verlo y de sentirlo. Admiro y respeto cada expresión artística. Eso aprendí en mi casa, sin que me lo enseñaran”, aseguró

El arquitecto

A lo largo de su vida profesional se dedicó a la inspección de obras residenciales, paisajísticas y educativas. Como inspector, durante el período 2001-2008, recorrió todos los municipios del estado Portuguesa evaluando, planificando y rehabilitando construcciones de escuelas y liceos nacionales con la Fundación de Edificaciones y Dotaciones Educativas, seccional Portuguesa (FEDE).

También fue profesor con dedicación exclusiva en la Universidad Ezequiel Zamora, lo que le dejaba poco margen para la arquitectura.

El cocinero

“Fue una decisión de 5 amigos. Un día nos reunimos y conversamos sobre la posibilidad de estudiar cocina internacional, pensando que sería divertido y resultó ser un estudio formal de cocina y gastronomía venezolana e internacional, panadería y repostería. Fue todo un reto que duró 18 meses. Fuimos la primera promoción de ‘Verde Oliva Academia’ en Guanare”.

Siempre me gustó la cocina, ese interés se lo debo a mi mamá

España

Llegó a España de vacaciones el 2 de julio del 2019, por tres meses, para visitar a su hermana. Analizó las ventajas de quedarse y qué posibilidades de trabajo tenía.

“Eleonora fue un factor determinante para mi decisión. Fue muy fuerte dejar todo atrás. Me ha ido bien, aunque el inicio, muy duro. Llegué al norte de España, he vivido siempre en Sarón, un pueblo que pertenece a Santa María de Cayón. Este poblado es considerado puerta de los Valles Pasiegos, una zona muy bonita”.

Relató que el inicio fue muy duro, porque no estaba preparado para migrar. Pero mientras esperaba los documentos reglamentarios para trabajar, tuvo la oportunidad de realizar varios cursos de leche con pasto, reporteros creativa, gastronomía, cocina y pastelería, lo que le permitió conocer a personas en la misma situación migratoria y prepararse para el campo laboral.

Viajero

Ha tenido la oportunidad de conocer diferentes países en el Caribe y varias ciudades en España, ha visitado Paris en dos oportunidades y conocido diversas ciudades de Bélgica y Holanda. En cada una de esas ciudades dijo haber disfrutado de su arquitectura, gastronomía y de su cultura conociendo sus museos.

“Recuerdo que de joven pasaba horas revisando los libros de historia del arte de mi papá, de la Editorial Salvat. En cada uno de los museos que he visitado me ha dado la sensación de conocer sus salas y sus obras, porque ya los había recorrido en las hojas de esos libros. Estudié en la facultad, 4 semestres de historia de la arquitectura, lo que me permitió disfrutar aún más de los edificios y ciudades que he conocido”, agregó satisfecho.

Relató que hace cuatro años se compró una bicicleta que disfruta en primavera y verano, y en cada paseo que el tiempo le permite hacer, recorre los poblados cercanos a su residencia.

-Aprovecho para tomar fotografías, dibujar o pintar el entorno. Siempre estoy aprendiendo de algún artista, estudiando su obra o realizando algún curso corto. Me he especializado en el dibujo urbano y la acuarela. Es una técnica muy bonita, pero complicada a la vez, ya que el agua es quien manda en el papel; es necesario aprender a dominarla o a dejar que haga su trabajo.

“Desde hace un año estoy aprendiendo a componer y pintar bodegones con los acuarelistas Nora Gallego y Francisco Castro. He practicado pintando marinas y barcos inspirado en las vistas tan hermosas de la bahía de Santander, ciudad que ha servido de modelo para muchos de los dibujos y acuarelas que he realizado”, añadió.

El Centro Botín

Este es uno de los lugares de expresión artística más visitado por los turistas europeos que visitan Santander. Nada mejor para sus ambiciones y su talento que estar en sus espacios.

Pertenece al grupo de Urban Sketcher de Cantabria y a Sketcheros Bahía de Santander y expone en España

“Estaba terminando las practicas profesiones de Campus Training, en una pastelería de Santander, cuando mi tutor me comentó que estaban buscando cocineros en el Centro Botín, como me faltaban días por culminar, recomendé a mi hermana que también es cocinera. Ella entró y me recomendó. Fui a la entrevista con un CV casi en blanco, me aceptaron y estuve de prueba un fin de semana. Vieron mi entusiasmo por aprender y trabajar; desde septiembre del 2021 pertenezco a la plantilla. Esta experiencia me ha permitido aprender sobre gastronomía y gerencia en hostelería, una rama muy dura acá en España.

En adelante

-Tengo muchos proyectos. Me gustaría actualizarme en temas de arquitectura, programas y medios necesarios para la representación, ejecución de proyectos y gestionar la equivalencia del título. Y también, seguir desarrollando la técnica de la acuarela, presentar exposiciones de mis obras y conocer otros países a través del arte. (CNP 16.100)

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