El Ejército de Nicaragua informó la incautación de 82 paquetes de cocaína en Playa Quizalá, que se encuentra en el municipio de San Rafael del Sur, departamento de Managua, según comunicó el lunes la institución militar.
La operación fue realizada por el Segundo Batallón de Tropas Navales de la Fuerza Naval en la costa del Pacífico, donde los soldados localizaron 4 sacos con droga tras un intercambio de disparos con presuntos narcotraficantes, de acuerdo con el comunicado institucional del ejército sandinista. Luego del hallazgo, la droga quedó bajo custodia de las autoridades correspondientes para su procesamiento.
Nicaragua, por su ubicación estratégica, integra el corredor centroamericano empleado por redes internacionales para el traslado de estupefacientes desde Sudamérica hacia Estados Unidos. El compromiso de los militares sandinistas en el combate al narcotráfico ha sido cuestionado por el gobierno estadounidense, entre otros, en el informe del Departamento de Estado sobre narcotráfico transnacional de 2022 y en la audiencia ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de 2023.
Acción militar y hallazgos
Durante la intervención militar en Quizalá, no hubo capturas ni se confiscó dinero, según oficiales del ejército sandinista. El incidente inició cuando los sospechosos, al advertir la presencia de los soldados, abrieron fuego e intentaron huir, abandonando el cargamento en la playa.
La acción está enmarcada en la estrategia nacional nombrada Muro de contención, cuyo objetivo es frenar el tráfico de sustancias ilegales en territorio nicaragüense, destacó el comunicado institucional del ejército sandinista.
Otro decomiso fuerte de droga
El tráfico de drogas en la región centroamericana continúa siendo una prioridad en la agenda de seguridad tanto para Nicaragua como para Estados Unidos, por el papel del país como ruta de tránsito para el narcotráfico internacional entre Sudamérica y Norteamérica. Las autoridades nicaragüenses mantienen operativos en la zona pacífica del país como parte de Muro de contención, considerada la principal política gubernamental para hacer frente a estas amenazas transnacionales.
A finales de marzo, las autoridades nicaragüenses decomisaron 1,312 kilos de cocaína en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, en el departamento de Rivas, fronterizo con Costa Rica. Ante ello, el gobierno de Costa Rica puso en marcha una investigación conjunta con la DEA, en respuesta no solo al volumen del cargamento sino también a las irregularidades detectadas en los controles fronterizos en Peñas Blancas.
La magnitud de lo confiscado y la facilidad con la que la droga transitó la frontera costarricense reavivaron la preocupación del Ejecutivo, que insiste en esclarecer cómo fue posible que un alijo de tales características atravesara los filtros de seguridad habituales.
El ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Mario Zamora, calificó el caso como “fuera de los parámetros normales” de la operativa antidroga regional, indicó el medio Centroamérica360.
Zamora destacó que la prioridad del Estado es verificar la información transmitida por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo y que no se avanzarán conclusiones antes de culminar las diligencias.
El decomiso se anunció como parte de una operación en un “corredor clave para el tráfico de drogas hacia Norteamérica”, reforzando la necesidad de coordinación internacional para enfrentar la amenaza, de acuerdo con la información de Centroamérica360.
La droga fue encontrada el domingo 29 de marzo a las 18:00 (hora local) en un camión de carga pesada. El vehículo transportaba 1,057 paquetes de cocaína ocultos en bobinas de papel kraft. El transporte salió desde Costa Rica y tenía como destino final Guatemala, según lo informado por la policía nicaragüense en una comparecencia recogida por la agencia EFE.
El hallazgo del cargamento incluyó la detención de un ciudadano guatemalteco, identificado como Juan José Ríos Trujillo, quien relató a las autoridades que fue reclutado por Henry Sáenz García para trasladar herramientas desde México a Costa Rica, afirmando que recibió USD 1,800 por el trabajo.
Infobae

