Acarigua.- Extrabajadores de la empresa Coposa, en Portuguesa, se apostaron este martes, 21 de abril, frente a la Inspectoría del Trabajo en Acarigua. Alegan violación sistemática de sus derechos laborales y exigen el ejecútese de las providencias administrativa dictadas a favor de 23 miembros ese colectivo.
De acuerdo con la versión de Pablo Vásquez, vocero sindical, ya son dos años exigiendo justicia sin respuestas. “Esto es agotador”, señaló.
Pablo Benítez, otro vocero sindical de Coposa, aseguró que el inspector laboral de esta jurisdicción del Ministerio para el Trabajo, Francisco Ramos, se niega a darle cumplimiento a las providencias administrativas dictadas a favor de los trabajadores despedidos del Consorcio Oleaginoso Portuguesa S.A. “Aquí no quieren ejecutar nada”, precisó.
Benítez aseguró que las decisiones de los jueces laborales siempre salen a favor del patrono.
“No tenemos justicia laboral. Necesitamos que se aboquen a favor de nosotros como trabajadores y familias en critica situación económica”, dijo.
“Ya son 769 días de despido arbitrario y el Ministerio para el Trabajo no responde, y cuando lo hace es para favorecer al patrono”, argumentó el líder sindical.
Situación corporativa y control
La empresa Coposa ha atravesado un complejo panorama legal y financiero en los últimos años. Fuentes internas señalan que se mantiene una tensión entre los más de 600 accionistas originales (muchos de ellos pequeños productores) y la intervención estatal o de grupos progobierno.
Tras varias ocupaciones temporales por parte del Gobierno nacional (iniciadas en 2020), la empresa ha buscado equilibrar la producción bajo un modelo de “cooperación público-privada” para abastecer programas como los CLAP.
La planta no solo procesa girasol; también mantiene activa la molienda de soya y la refinación de aceites crudos importados.
Sus marcas tradicionales como Coposa, Naturoil, Mirasol y Bonna siguen presentes en los anaqueles venezolanos. (CNP 4697)

