Acarigua.- Pieza por pieza sigue siendo saqueada la Escuela Técnica Industrial Simón Bolívar de Acarigua. A pesar de los anuncios oficiales sobre su recuperación y la instalación de un comando policial, los hurtos no cesan y la infraestructura continúa deteriorándose ante la mirada impotente de docentes, representantes y estudiantes.
“Ahora van por los ambientes de 4to. año y el comedor, donde destrozaron el machimbrado y se llevaron los tubos”, denunciaron representantes y docentes, tras el más reciente ataque descubierto la mañana de este miércoles, 22 de abril.
Los delincuentes no solo sustrajeron materiales, también dejaron evidencias de su acción. En el lugar quedó abandonada una mandarria y se observaron daños severos en las estructuras, incluyendo partes de las vigas que fueron picadas para sustraerlas.
El hecho fue descubierto cuando representantes acudieron al plantel para una reunión con autoridades del Centros de Desarrollo de la Calidad Educativa (CDCE) —antigua Zona Educativa—, encabezadas por el profesor Edison Terán.
Este nuevo episodio ocurre en medio de una cadena de denuncias que la comunidad educativa ha venido formulando, sin obtener respuestas efectivas.
El pasado 4 de marzo ya habían alertado sobre el desmantelamiento del techo de la biblioteca, cuyas vigas fueron robadas y las láminas quedaron destrozadas e inservibles.
Lo más grave, señalan, es que los ataques continúan pese a los anuncios oficiales. En febrero, las autoridades locales habían informado que iniciarían los trabajos de recuperación del plantel, promesa que hasta ahora no se ha materializado.
El 19 de febrero, el alcalde del municipio Páez, José Ángel López, aseguró que el 23 de ese mes comenzarían las labores de rehabilitación y anunció, además, la instalación de un comando policial permanente para resguardar la institución. Ninguna de estas medidas se ha cumplido.
La ETI Simón Bolívar es hoy una muestra del deterioro del sistema educativo. Sus talleres técnicos están inactivos y la formación práctica depende de espacios prestados por docentes y colaboradores.
Ante la imposibilidad de utilizar la sede, se implementó una modalidad alternada: los estudiantes asisten dos días a la semana a salones del Liceo Páez y uno a la ETI, donde reciben clases de especialidades como electricidad, metales y automotriz.
Sin embargo, las condiciones tampoco son adecuadas. Representantes denuncian hacinamiento en dos salones del liceo y limitaciones para el uso de baños y áreas deportivas.
“Nuestros hijos fueron trasladados con promesas de mejor calidad educativa, pero ni siquiera cuentan con servicios básicos”, reclamaron.
La recuperación de la institución fue seleccionada como proyecto prioritario en la Consulta Popular Nacional 2025, lo que generó expectativas en la comunidad.
“La comunidad educativa estamos denunciando que aún estamos esperando la rehabilitación. Resultó electa la obra entre las 18 comunas del municipio Páez, y hasta ahora no ha arrancado. La escuela sigue en abandono”, afirmó Rebeca Cuello, vocera del Movimiento Bolivariano En Familia “Aristóbulo Izturis”.
Por Mariangel Moro Colmenárez (CNP 25.482)

