Acarigua.- Los constantes apagones, fluctuaciones y racionamientos eléctricos que afectan diariamente al estado Portuguesa reflejan un problema estructural que, según especialistas, mantiene al sistema regional operando al límite de su capacidad.
El ingeniero Jorge Luis Rojas, presidente de la Asociación Venezolana de Ingenieros Electricistas, Mecánicos y Afines (Aviem) y representante de la Comisión Eléctrica del Colegio de Ingenieros de Portuguesa, aseguró que gran parte de la infraestructura eléctrica del estado se encuentra sobrecargada y sin capacidad suficiente para responder a la creciente demanda.
“La situación eléctrica en Portuguesa es crítica. Tenemos subestaciones trabajando al 100 % de su capacidad, líneas totalmente saturadas y un sistema que no recibe las inversiones necesarias desde hace años”, afirmó en declaraciones ofrecidas a Portuguesa Reporta.
Rojas explicó que los problemas abarcan las áreas de generación, transmisión y distribución, sectores que —aseguró— han sufrido un progresivo deterioro por falta de mantenimiento, inversión y personal técnico especializado.
Detalló que subestaciones claves para el suministro eléctrico de los municipios Páez y Araure, como Acarigua I, Acarigua II y Araure, ya operan al límite de su capacidad, situación que se repite en Guanare y Santa Rosalía.
“En Portuguesa la distribución está colapsada. Aparte del racionamiento, tenemos grandes fluctuaciones de voltaje y subestaciones totalmente sobrecargadas”, indicó.
El especialista señaló que la subestación de 230 mil voltios que abastece a la región desde hace más de 15 años también se encuentra al máximo de operación, por lo que considera urgente la puesta en funcionamiento de la línea de 400 mil voltios y de la subestación Portuguesa KVA.
Según explicó, estas obras permitirían aliviar parte de la carga que actualmente sostiene el sistema eléctrico regional.
Rojas también advirtió sobre el abandono de proyectos estratégicos como la subestación Bicentenaria, ubicada en el sector El Samán de Acarigua, infraestructura que —aseguró— debía servir para descongestionar el sistema eléctrico de Araure y Acarigua.
“Esa subestación era fundamental para descargar el triángulo Acarigua I, Acarigua II y Araure. Hoy está desvalijada porque nunca se culminó”, sostuvo.
Escasez de equipos
El ingeniero afirmó que la falta de capacidad operativa de Corpoelec en Portuguesa limita la atención de averías y prolonga las fallas en las comunidades.
“Hay sectores donde se queman transformadores y las familias pasan dos y hasta tres días sin electricidad. Muchas veces las comunidades tienen que protestar para recibir respuesta”, expresó.
Indicó, además, que la estatal eléctrica enfrenta escasez de personal, equipos y materiales básicos para ejecutar reparaciones.
“Cualquier fusible o transformador debe solicitarse a Caracas o incluso a las alcaldías. Mientras llega la respuesta, las comunidades pasan semanas afectadas”, señaló.
Rojas agregó que muchos trabajadores eléctricos realizan labores en condiciones precarias y de alto riesgo, utilizando incluso escaleras en sustitución de equipos especializados.
“La falta de herramientas y personal capacitado limita enormemente la capacidad de respuesta. Hemos retrocedido décadas en materia operativa”, afirmó.
A juicio del especialista, el crecimiento poblacional, industrial y agrícola de Portuguesa incrementa cada año la demanda energética, mientras la infraestructura permanece prácticamente igual.
“Todo esto frena el desarrollo agrícola, comercial e industrial del estado”, advirtió.
Finalmente, insistió en que la solución pasa por descentralizar la toma de decisiones dentro de Corpoelec, fortalecer el recurso humano y ejecutar inversiones estructurales que permitan recuperar la capacidad operativa del sistema eléctrico regional.
Por Mariangel Moro Colmenárez (CNP 25.482)

