Nuestra Gente Principales Uncategorized

Edda Acosta de Zamudio: La artista plástica celebra el Día de la Madre vital y elegante a sus 80 años

Foto del avatar
Escrito por Beatriz Quintana

Acarigua.- Cuando se quiere hablar de un personaje referencial histórica, social y culturalmente en Acarigua-Araure, uno de los nombres que surge de manera natural e inmediata es el de Edda Acosta de Zamudio, porque aunque nació en Barquisimeto, fue en una de las casonas coloniales araureñas donde Edda vivió su niñez, tejió sus primeros sueños juveniles y acumula recuerdos. Es el lugar donde formó su familia y ha desarrollado su importante intervención artística.

Más allá de sus logros como artista plástica reconocida, maestra de pintura, promotora cultural y directora de diversas instituciones pedagógicas, hoy queremos destacar su perseverancia personal; su ejemplo como mujer, madre y abuela.

La pintora cumplió el pasado 24 de febrero 80 años y ha superado, rodeada del amor de su familia, con paciencia, fe y coraje, un accidente cerebrovascular que la mantiene en pausa, aunque no inactiva, ¡porque en una personalidad como la de ella, no estar ideando, creando o pensando en nuevo proyecto, es imposible!

Actualmente, toma la vida con más calma y se deja consentir por los hijos y nietos.

Como muchas mujeres de su generación Edda se casó muy joven –apenas 16 años–, con el apuesto odontólogo barinés José Ignacio Zamudio y a los 17 ya era madre de Isabel Cristina. Poco después, también nacería Gabriel José, ambos exitosos profesionales de la salud.

“Ya con 80 años miro atrás y me repito que fui muy feliz, porque mi esposo era todo un caballero. Fue siempre mi apoyo cuando le dije que quería seguir estudiando y en todo lo que yo quise emprender”, explicó.

Con su esposo el odontólogo José Ignacio Zamudio fue muy feliz.

Para ella, lo primordial fue educar a sus hijos, pero nada de conformarse con ser solo ama de casa y mamá, a la par y con la elegancia que la caracteriza, supo realizarse en la vida. Buscó su propio camino, siempre acompañada de su marido, ¡pero brillando con luz propia y destacándose en todas las áreas en las que ha incursionado!

Fue empresaria, dueña de la librería La Chipola, lleva más de 40 años al frente del Taller de Expresión Artística Edzamor, fue directora y cofundadora del Centro de Bellas Artes Pablo Herrera Campíns de Acarigua, directora de la Casa de la Cultura Carlos Gauna, en una de las épocas de mayor esplendor de esta institución, y coordinadora de Extensión y Cultura del Instituto Universitario Monseñor de Talavera, donde dejó una huella indeleble.

En La Galería, un espacio creado por Edda para disfutar de la pintura, la música y la amistad.

Hace pocos años, tras la muerte de su amadísimo José Ignacio, transformó su dolor en fuerza. Se arriesgó e invirtió para construir en la humilde casa donde funcionó su taller de pintura y por donde pasaron generaciones de alumnos, para darle a la ciudad una galería de arte y un renovado espacio para el comercio. No fue fácil, pero ella es un vendaval de determinación, que no se rinde; siempre tiene una sonrisa en los labios y palabras amables para todos.

Ha sido homenajeada a través de los años en muchas oportunidades, por su creciente aporte al quehacer cultural, no solo en Portuguesa sino también en el estado Lara, especialmente por la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado.

Ella sabe disfrutar la vida.

La niña pintora

Edda dice que nació poniendo color a la vida. Lo hizo siempre que encontró un lugar para pintar flores o muñecas, decorar sus cuadernos, pintar paisajes.

“Mi mamá siempre me decía que era muy buena dibujando”, explica. Y ella no solo lo creyó sino que se sintió plena y feliz, dedicándole su talento al arte.

-Mi primer maestro fue Pedro Branco, en Valencia, y Braulio Salazar. Aquí en Acarigua estudié con Luis José González y Pilar Taboada. En la Escuela Federico Brandt, perfeccioné técnicas, conocí al artista plástico Régulo Pérez y desde entonces nos une una vieja y gran amistad”, expresó la pintora.

Admirada

Ella siente un profundo agradecimiento de la receptividad de sus obras por parte de los portugueseños, pero también de Lara, su estado natal, donde siempre fue una invitada de honor en cada exposición y donde, además, fue homenajeada en múltiples oportunidades.

Edda fue directora de la Casa de la Cultura con apenas 24 años, recibió a importantes artistas nacionales y desarrolló proyectos emblemáticos. Durante el período de gobierno del Dr. Elías D’Onghia, tuvo la responsabilidad de dirigir el Centro de Bellas Artes de Acarigua, institución en la que, con el apoyo del historiador Guillermo Morón —quien hizo una importante donación de libros— inauguró la biblioteca de la institución.

Ha sido docente por convicción y práctica a través de su Taller de Expresión Artística Edzamor, fundado en 1983, un lugar que ella llama su “tercer hijo” y en el que se han dictado cátedras no solo de pintura, sino también de escultura, origami, jardinería, bonsai, cuatro para la comunidad de Campo Lindo, en su cede actual, y donde Edda a hecho homenaje a músicos, cultores, poetas y periodistas, para destacar su labor. También fue coordinadora de Extensión y Cultural del Instituto Universitario Monseñor de Talavera, Araure.

Pero fue aún por más y formó parte del voluntariado de las “Damas Azules” para llevar compañía y esperanza a los enfermos y del Club de Jardinería, en el que se destacó tanto por sus originales diseños, como por su alegría y disposición para las reuniones sociales y especializaciones en horticultura.

Los hijos

Mis hijos son los luceros que alumbran mi vida. Ellos siguieron el ejemplo profesional de su papá. Isabel es odontóloga y Gabriel es médico, pero son muy humanos, cariñosos y sociables; en eso se parecen a mí. Son alegres, les encanta un bochinche y una fiesta”

-Estoy orgullosa de ellos. Isabel es, a su vez, una gran madre y una profesional muy responsable. Gabriel es un médico muy destacado y la gente de Acarigua me lo quiere mucho.

La artista tiene 5 nietos: Gabriel Augusto y Victoria Valentina (hijos de Isabel) y Gabriel Armando, José Andrés y Claudio (hijos de Gabriel).

Edda con Isabel Cristina, su hija mayor.

Para Isabel y para mí —explicó su hijo Gabriel— fue sensacional tener una madre muy joven, cercana, muy comprensiva, capaz de entendernos a la perfección, en cada una de las etapas. Eso siempre fue una ventaja.

¡Estamos muy orgullosos de ti, mamá!

Acompañada de Gabriel y 2 de sus nietos.

Sigue adelante

“Yo no cambiaría nada de mi vida. He sido absolutamente feliz. No estoy retirada. Este es solo un período transitorio que estoy superando en compañía y rodeada del amor de mis hijos y nietos. Pido en oración mucha salud para seguir activa y, de vez en cuando, agarro mi pincel, como mi mejor terapia”, aseguró.

Edda envió un mensaje de felicitaciones a las madres, diciendo: “Esmérence en superarse, crecer y buscar la excelencia como madres, esposas, hijas y profesionales”.

-Recuerden también que este 10 de mayo es el cumpleaños de Armando Reverón, ese gran artista venezolano, maestro de la luz, y a quien los artistas plásticos rendimos homenaje cada aniversario con charlas y exposiciones”, expresó. (CNP 16.100)

Acerca del autor

Foto del avatar

Beatriz Quintana

Deja un comentario