La directora senior de investigación, abogacía, política y campañas de Amnistía Internacional, Erika Guevara Rosas, aseguró que Venezuela atraviesa “una de las peores crisis en materia de derechos humanos en todo el mundo”, marcada por violaciones sistemáticas, el deterioro de las condiciones de vida y la existencia de un aparato represivo que limita las libertades civiles y políticas.
Durante una conversación con el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea), la defensora de derechos humanos señaló que la crisis ha provocado el desplazamiento de millones de personas fuera del país y que, dentro del territorio, los venezolanos continúa enfrentando condiciones de precariedad, acceso limitado a servicios básicos y represión, lo que ha “suprimido las libertades civiles y políticas”, negándole a la población “su derecho a participar en la vida pública y política del país”.
En ese contexto, destacó el rol de la sociedad civil venezolana en la documentación de violaciones y en la atención de comunidades afectadas, y subrayó la necesidad de proteger su labor.
“La comunidad internacional tiene la responsabilidad de seguir generando condiciones de protección para que la sociedad civil pueda realizar su trabajo”, aseguró.
Asimismo, consideró que el actual contexto representa una oportunidad para avanzar en “la construcción de una agenda de derechos humanos que ponga al pueblo venezolano como protagonista de cualquier cambio”.
Justicia y verdad: pilares para la transición y derechos humanos
En relación con una eventual transición en el país, planteó tres ejes fundamentales: el reconocimiento de la verdad, la justicia y la rendición de cuentas, y las garantías de no repetición.
“Los perpetradores de graves crímenes atroces tienen que enfrentar tanto a la justicia nacional como a la justicia internacional”, sostuvo, al tiempo que insistió en la liberación de personas detenidas por motivos políticos como una señal urgente de cambio.
La defensora de derechos humanos aseguró además que “sin memoria no hay rendición de cuentas posible” y advirtió que mientras no exista justicia, “el aparato represivo permanece intacto, como permanece hoy, y sigue siendo una amenaza real para la población”.
Finalmente, Guevara envió un mensaje de solidaridad al pueblo venezolano y reiteró el compromiso de Amnistía Internacional con la defensa de los derechos humanos en el país.
“El pueblo venezolano tiene el derecho a vivir con el pleno goce de sus derechos”, afirmó, al tiempo que insistió en la necesidad de desmantelar “las normas, instituciones y prácticas que buscaron suprimir la posibilidad del pueblo venezolano de ejercer sus derechos”.
“Mientras ese aparato de represión no se desmantele, mientras las normas, instituciones y prácticas (…) continúen, siguen siendo una amenaza”, concluyó
El Nacional

