Estos contingentes internacionales se encuentran trabajando en coordinación directa con los cuerpos de rescate locales. Rodríguez calificó la situación como una emergencia que demanda una respuesta inmediata y sostenida, enfatizando que la prioridad absoluta de todas las operaciones en curso es salvar vidas.
Con el fin de centralizar la ayuda humanitaria, las autoridades anunciaron la habilitación de centros de acopio en escuelas, universidades, sedes de organizaciones sociales, la Cruz Roja Internacional e iglesias. El representante del Legislativo instó a la ciudadanía a canalizar su apoyo a través de estos puntos mediante la donación de agua, medicamentos, colchones y frazadas, desaconsejando el traslado masivo de civiles hacia las zonas del desastre.
Hasta el momento, el reporte oficial contabiliza un total de 250 edificaciones afectadas o destruidas. El impacto principal se localiza en el estado La Guaira, registrándose los daños de mayor gravedad en las comunidades de Caraballeda y Playa Grande. Por último, Rodríguez hizo un llamado a la población a mantener la calma y la organización colectiva para afrontar las consecuencias del evento sísmico.

