Caracas.- Familiares de presos políticos recluidos en El Rodeo I denunciaron este 10 de julio una serie de agresiones ocurridas dentro del centro penitenciario el pasado 5 de julio.
Luego de la jornada de visitas, familiares relataron que varios detenidos fueron golpeados, heridos con perdigones y expuestos a gases lacrimógenos durante un operativo ejecutado por custodios del penal y cuerpos de seguridad.
Las denuncias también incluyen la desaparición de al menos siete presos políticos, así como reportes de personas con heridas visibles y síntomas que, según sus familiares, requieren atención médica urgente.
Los denunciantes aseguran que los detenidos también fueron obligados a permanecer dentro de las celdas, pese al temor que existe por las condiciones estructurales del penal tras los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
Reportan siete presos políticos desaparecidos
Los familiares informaron que, hasta el momento, desconocen el paradero de al menos siete presos políticos. Entre las personas identificadas por sus allegados figuran José Ángel Barreno Cordones y Ramir Pocaterra Cruz.
Además, señalaron que varios privados de libertad presentan síntomas de salud preocupantes, entre ellos diarrea, vómitos, sangre en las heces y vómito con sangre.
También afirmaron que algunos detenidos se comunican de manera extraña durante las visitas, como si estuvieran sedados o bajo los efectos de alguna sustancia, situación que ha incrementado la preocupación entre los familiares.
Persisten los temores por la infraestructura de El Rodeo I
Las denuncias también hacen referencia a las condiciones del penal después de los terremotos. Según los familiares, los presos políticos han reportado fracturas en columnas y otros daños estructurales dentro de El Rodeo I.
Aseguran que, cuando ocurre una réplica o un movimiento telúrico, los funcionarios permiten que los detenidos salgan momentáneamente de las celdas, pero posteriormente los obligan a regresar, aun cuando consideran que esos espacios no son seguros.
Una familiar afirmó que los presos corren cuando la tierra tiembla, pero luego los obligan a volver a las celdas pese al riesgo.
Las familias recordaron que permanecen en vigilia desde el pasado 8 de enero, luego de que se anunciaran posibles excarcelaciones que, según denuncian, aún no se han materializado.
Aseguran que durante este tiempo han permanecido en un campamento a las afueras del penal, esperando noticias sobre sus seres queridos y denunciando nuevos episodios de presuntos malos tratos, torturas y desapariciones.
El Pitazo

