Acarigua.- Productores agrícolas, transportistas y habitantes del estado Portuguesa hicieron un llamado urgente a las autoridades nacionales, regionales y municipales para que ejecuten labores de demarcación y señalización en la carretera nacional que comunica Píritu y Turén, una vía estratégica para la producción de alimentos que, según denuncian, representa un riesgo permanente para quienes la transitan.
Juan González, conductor y vecino de la región, indicó que este tramo tiene más de 12 años sin rayado ni señalización, situación que se agrava durante la noche y en temporadas de lluvia.
“Es un llamado urgente que hacemos los productores y usuarios de esta vía. No tiene rayado ni señalización y eso pone en riesgo la vida de quienes transitamos por esta importante arteria vial, especialmente de noche y cuando llueve. Pedimos a las alcaldías y al Gobierno regional que asuman su compromiso con las comunidades”, expresó.
Los usuarios también señalaron que la carretera carece de dispositivos reflectivos conocidos como “ojos de gato”, indispensables para mejorar la visibilidad nocturna y orientar a los conductores en condiciones de poca iluminación.
La preocupación aumenta debido al intenso flujo de vehículos de carga que diariamente circulan por esta carretera, utilizada para movilizar la producción agrícola del eje granero de Portuguesa.
Una vía clave para la producción nacional
La carretera conecta una de las zonas de mayor productividad agrícola del país, donde se concentra cerca del 80 % de la producción de cereales y oleaginosas del estado Portuguesa, lo que equivale aproximadamente al 60 % de la producción nacional de cereales.
El par vial Araure–La Flecha–Píritu–Turén fue inaugurado en octubre de 2014, luego de una inversión oficial de 360.338.889 bolívares para la ampliación de 6,5 kilómetros en la parroquia Santa Cruz del municipio Turén, durante el mandato de Wilmar Castro Sotelo.
En el acto inaugural, el entonces ministro para Transporte Terrestre y Obras Públicas, Haiman El Troudi, calificó la infraestructura como la segunda obra vial más importante de Portuguesa, después de la autopista José Antonio Páez.
Sin embargo, más de doce años después, quienes utilizan diariamente esta carretera sostienen que la ausencia de demarcación, señalización y elementos reflectivos compromete la seguridad vial y aumenta el riesgo de accidentes.
Los afectados solicitaron que las autoridades incluyan la recuperación integral de esta vía dentro de los planes de mantenimiento de la infraestructura pública.
Por Mariangel Moro Colmenárez (CNP 25.482)

