Organizaciones de aficionados al fútbol pidieron este jueves 20 de agosto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que renuncie a su cargo. Asimismo, por causa del proyecto FIFA Forward Enterprise que fue retirado el 31 de julio, demandaron que haya una reforma en el ente rector del fútbol.
“Es una petición mundial para que Gianni Infantino renuncie y para que la FIFA se reconstruya”, dijo la Asociación de Aficionados al Fútbol (FSA en inglés). El comunicado fue firmado por una coalición de organizaciones de África y Europa, así como por el Consejo de Aficionados Independientes de Norteamérica. “Estamos llamando a que los aficionados firmen la petición”, dijo la coalición, adjuntando un formulario para hacerlo.
Además de las organizaciones continentales, 39 asociaciones de 27 países firmaron la petición que exige la renuncia de Infantino. “Parece que un hombre cree que es más importante que el fútbol”, señaló la coalición, recalcando que “el fútbol le pertenece a las personas que van a los estadios siguiendo a sus clubes y selecciones entre los triunfos y las derrotas”.
Críticas al proyecto
Según la asociación, la reforma de la FIFA es necesaria “para que la debacle que está ocurriendo no vuelva a suceder”. Confederaciones como la UEFA, AFC y Concacaf se distanciaron de Infantino y no apoyan su gestión. Por su parte, la Conmebol, la CAF y la OFC mostraron el respaldo a su presidencia.
Tras el retiro de FIFA Forward Enterprise, el asesor principal de Infantino, Carlos Cordeiro, rechazó la iniciativa y renunció. También el director de operaciones, Kevin Lamour, fue despedido por criticar al presidente y oponerse a la propuesta comercial. “El plan de Infantino se gestó en secreto. Negoció a puerta cerrada. Se lo ocultó a los propios miembros de la FIFA y a los millones de personas”, apuntó la asociación.
A menos de un año de las elecciones presidenciales, pautadas para el 18 de marzo de 2027, la asociación afirmó que “el sistema de autorregulación de la FIFA fracasó”. Bajo ese argumento, le exigió a las autoridades “establecer estándares de gobernanza adecuados”, así como establecer una participación formal de los aficionados y tener mayor transparencia. Incluso, exigió medidas de protección para garantizar que los ingresos del fútbol se reinviertan en el deporte y no se desvíen a inversores externos.
El Nacional

