La expresidenta de Chile Michelle Bachelet anunció este sábado 19 de septiembre que retirará su candidatura a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un día después de la tercera ronda de consultas informales del Consejo de Seguridad, en la que obtuvo un voto favorable, 11 en contra y tres abstenciones.
«Hoy anuncio que he decidido no continuar con la candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas. Algunos creerán que no eran los tiempos para una candidatura como la que quise representar. No me arrepiento de haber emprendido este gran desafío», declaró Bachelet en un mensaje publicado en su cuenta de Instagram.
La exmandataria chilena cuestionó las dificultades que enfrenta el multilateralismo y el derecho internacional, además de referirse a la situación de la democracia, los derechos humanos y las posiciones que niegan el cambio climático pese a la evidencia científica disponible.
«Desde un inicio, contra la corriente, estuve convencida de que era el momento de levantar la voz por estos principios», afirmó.
Bachelet defendió la posibilidad de una mujer latinoamericana al frente de la ONU
La expresidenta sostuvo que su candidatura contribuyó a colocar en el debate internacional la posibilidad de que una mujer de América Latina asuma por primera vez la Secretaría General de Naciones Unidas.
«Contribuimos a instalar en el debate global que la próxima secretaria general debe ser una mujer de América Latina, una persona verdaderamente independiente y leal a los principios de la Carta de la Organización, y que los enarbole con rigor frente a los Estados, sin importar su tamaño o su poder», señaló.
Bachelet agradeció el respaldo que recibió de los presidentes de Brasil y México, Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum.
La candidatura había sido presentada inicialmente por Chile, Brasil y México, aunque el gobierno chileno retiró posteriormente su nominación. Brasil y México mantuvieron su respaldo.
Al referirse a su futuro, Bachelet aseguró que continuará vinculada a asuntos internacionales.
«Ahora continuaré con el tesón de siempre, seguir activa en la tarea impostergable de construir un mundo de mayor paz, seguridad, desarrollo sustentable y respeto a los derechos humanos», expresó.
Grynspan encabezó la tercera consulta
La tercera consulta informal del Consejo de Seguridad dejó a la costarricense Rebeca Grynspan con el mayor número de votos favorables: nueve, frente a cinco en contra y una abstención.
La guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett obtuvo ocho apoyos, seis rechazos y una abstención. El argentino Rafael Grossi consiguió cinco votos favorables, ocho en contra y dos abstenciones, mientras que el ugandés Olara Otunnu registró cinco apoyos, siete rechazos y tres abstenciones.
El senegalés Macky Sall obtuvo cinco votos favorables, nueve en contra y una abstención. La ecuatoriana María Fernanda Espinosa recibió tres apoyos, seis rechazos y seis abstenciones.
Bachelet quedó con un voto favorable, 11 en contra y tres abstenciones, mientras que la también ecuatoriana Ivonne A-Baki no recibió votos favorables: obtuvo 10 rechazos y cinco abstenciones.
Las consultas son informales, secretas y no vinculantes. Los miembros del Consejo expresan si «alientan», «desalientan» o no tienen opinión sobre cada candidatura. El proceso sirve para medir el respaldo de los integrantes del organismo antes de avanzar hacia una recomendación formal.
Para que una candidatura sea recomendada por el Consejo de Seguridad se requieren al menos nueve votos favorables y que ninguno de los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— ejerza su derecho de veto. Posteriormente, la Asamblea General debe aprobar el nombramiento.

