Araure.- Osman Quero Pérez, presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), destacó que durante el mes de diciembre el campo trabajó activamente en el establecimiento de los cultivos correspondientes al ciclo de verano, logrando avanzar en la siembra de girasol, frijol, ajonjolí y una extensión limitada de maíz veranero, reafirmando su compromiso con la seguridad alimentaria, incluso durante los períodos festivos y vacacionales.
En cuanto al balance de rubros específicos, el dirigente gremial informó en una nota de prensa que el sector azucarero se encuentra en plena fase de recolección desde mediados de noviembre, con una proyección positiva que apunta a abastecer el 60 % del mercado nacional, lo que –sumado a las “importaciones estratégicas” al cierre de 2025– garantiza el suministro de azúcar para el presente año.
Asimismo, Quero resaltó el esfuerzo de los productores de hortalizas para recuperar las áreas afectadas por las lluvias del pasado año, “logrando mantener el mercado plenamente abastecid”o, mientras que el maíz nacional cubre actualmente cerca del 40 % de la demanda de blanco y amarillo, complementado con licencias de importación ya asignadas.
El foco de atención de Fedeagro se centra ahora en los preparativos para el ciclo de invierno 2026, considerado el período productivo más importante del país al concentrar la siembra de maíz y arroz. En esta etapa, los productores se encuentran concretando contratos con proveedores para la adquisición de semillas, fertilizantes y agroquímicos, según destacó el gremio.
Al tratarse de insumos mayoritariamente importados, Quero enfatizó que estos deben embarcarse de inmediato para asegurar su disponibilidad en abril; no obstante, advirtió que las mayores preocupaciones del gremio recaen sobre las distorsiones del mercado financiero y cambiario, factores que dificultan la obtención de las divisas necesarias para estas operaciones.
Para este nuevo año, el sector aspira a superar las 300.000 hectáreas de maíz y las 140.000 hectáreas de arroz cultivadas en 2025, una meta que depende directamente de la estabilización del sistema cambiario.
“Se necesitan los insumos y la estabilización del sistema cambiario para poder acometer estas actividades”, aseveró Quero Pérez, subrayando que la falta de fluidez en el mercado de divisas afecta la capacidad de inversión y planificación del productor.
El presidente de Fedeagro concluyó recordando que, a pesar de estos desafíos financieros, Venezuela cuenta con tierras fértiles y una clase agrícola en 17 estados del país, dispuesta a seguir generando riqueza y soberanía alimentaria. (CNP 18.050)

