La película One Battle After Another, del director estadounidense Paul Thomas Anderson, se convirtió este domingo en la gran vencedora de los premios BAFTA, los más importantes del cine británico. La cinta se llevó un total de seis máscaras doradas en una ceremonia en la que la española Sirat se fue con las manos vacías.
Este thriller de acción, protagonizado por Leonardo DiCaprio, está basado en los movimientos radicales de los años sesenta en Estados Unidos. One Battle After Another consiguió imponerse en la categoría de Mejor Película, Dirección, Guion Adaptado, Actor de Reparto, para Sean Penn, así como en los apartados de Fotografía y Edición.
One Battle After Another cumplió con las expectativas con las que partía como favorita, al llevarse seis de las catorce máscaras doradas a las que optaba en estos BAFTA. Los premios están considerados la antesala de los Oscar, que podrían decantar la balanza a favor del filme de Paul Thomas Anderson en su carrera hacia la estatuilla dorada.
También venció la pugna cinematográfica al que se posicionaba como principal rival, Sinners, que solo logró tres galardones (Mejor Guion Original, Mejor Banda Sonora y Mejor Actriz de Reparto para la británico-nigeriana Wunmi Mosaku). Tuvo la misma cantidad que el Frankenstein de Guillermo del Toro, que se impuso en los apartados técnicos de Diseño de Vestuario, Diseño de Producción y Maquillaje y Peluquería.
Por su parte Marty Supreme, de Joshua Safdie, fue la gran perdedora de la noche, ya que no consiguió ningún premio a pesar de contar con 11 nominaciones.
Noche amarga para las candidaturas iberoamericanas
Tampoco logró el BAFTA de Mejor Actor de Reparto el puertorriqueño Benicio del Toro, que fue a parar a manos de su compañero. Sean Penn le arrebató la posibilidad de poder agregar a su palmarés una segunda máscara dorada veinticinco años después de haberlo conseguido con Traffic (2001).
También fue una noche amarga para la mayoría de las candidatas iberoamericanas, encabezadas por la española Sirat, de Óliver Laxe, y la brasileña O agente secreto. Ambas se fueron con las manos vacías de la gala, después de que la noruega Valor sentimental se impusiera en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa.
Otras ganadoras
El filme de Laxe, que ganó reconocimiento internacional tras obtener el Premio del Jurado en el Festival de Cannes, enfrentaba en estos BAFTA una gran prueba de fuego. Debía demostrar su robustez en esta temporada de premios y en su camino a los Oscar, donde opta a dos galardones.
O agente secreto del brasileño Kleber Mendonça Filho también frenó en seco su ascendente trayectoria de premios. No logró ninguna de las dos máscaras a las que optaba, pese a haber ganado recientemente dos Globos de Oro. Se llevó Mejor Película Extranjera y Mejor Interpretación masculina para Wagner Moura.
El documental brasileño Apocalipse nos Trópicos, sobre la influencia del movimiento evangelista en la victoria electoral de Jair Bolsonaro, tampoco tuvo suerte frente al documental Mr. Nobody against Putin.
En cambio, los BAFTA consagraron este domingo a una de las grandes promesas británicas del cine actual, Robert Aramayo. El intérprete dio la sorpresa al lograr individualmente dos galardones: el de Estrella Revelación y el de Mejor Actor. En esta última el que inicialmente partía como favorito era Timothée Chalamet, gracias a su papel en Marty Supreme.
Otros de los títulos premiados en la gala fueron el drama shakesperiano Hamnet, de Chloé Zhao; que obtuvo dos premios BAFTA, el de Mejor Película Británica y el de Mejor Actriz para la irlandesa Jessie Buckley, por su desgarradora interpretación como Agnes Shakespeare, la desconocida esposa del Bardo de Avon.
Una gala comedida frente a la realeza
El Royal Festival Hall londinense, a orillas del río Támesis, albergó por cuarto año consecutivo la noche más importante del séptimo arte británico. El presentador escocés Alan Cumming debutó como maestro de ceremonias en una gala con un humor comedido ante la presencia de los príncipes de Gales en representación de la monarquía británica.
William y Kate regresaron a la cita cinematográfica después de varios años de ausencia y tomaron toda la atención de la alfombra roja. Se trató de su primera aparición conjunta desde que el hermano del rey Carlos III fuese detenido y posteriormente liberado bajo investigación por presuntas filtraciones al pedófilo convicto Jeffrey Epstein.
El heredero de la corona británica, que ejerce como presidente honorífico de la Academia Británica de Cine y Televisión, fue el encargado de presentar el BAFTA de honor a la directora ejecutiva de Universal Pictures, Donna Langley.
También entregaron premios, entre otros, el oso animado Paddington, que protagonizó uno de los momentos más entrañables de la gala.
Tampoco faltó la nota musical, en este caso a cargo de las voces femeninas del grupo de k-pop ficticio Huntr/x, conocido por la película animada KPop demond hunters. Las artistas interpretaron su éxito global “Golden” y luego la británica Jessie Ware tuvo una emotiva actuación de “The Way We Were”.
EFE

