El Ministerio de Minas y Energía de Colombia anunció este 22 de enero de 2026 la suspensión de las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) con Ecuador.
La medida, de carácter preventivo, responde a la creciente vulnerabilidad del sistema eléctrico colombiano ante la variabilidad climática y el riesgo inminente de un nuevo Fenómeno de El Niño. Sin embargo, la decisión ocurrió tras el anuncio del gobierno de Noboa sobre interponer el 30% a las exportaciones colombianas, una medida que ha generado tensión en la relación bilateral.
El anuncio fue formalizado a través de una resolución que prioriza la “soberanía energética” del país. Según el comunicado oficial, la decisión no es arbitraria, sino que se sustenta en análisis técnicos rigurosos del balance energético nacional y reportes del Ideam y el Centro Nacional de Despacho (CND).
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, fue enfático al señalar que la prioridad del gobierno del presidente Gustavo Petro es garantizar que el servicio eléctrico no falle dentro de las fronteras colombianas.
“El deber del Estado es garantizar, ante todo, que los hogares, la industria y los servicios esenciales de Colombia cuenten con energía segura y confiable. Esta es una decisión responsable, preventiva y soberana”, afirmó el ministro Palma.
Estos informes advierten sobre “una disminución de la energía firme y una presión inusual sobre el Sistema Interconectado Nacional”.
La situación climática obligó a una operación intensiva del parque termoeléctrico nacional para compensar la baja en los niveles de los embalses. Bajo este escenario, mantener el flujo de energía hacia el vecino país ponía en riesgo la estabilidad del servicio para los colombianos.
Impacto en la integración regional
Aunque la medida supone un freno a la cooperación energética binacional, el Ministerio aclaró que no se trata de una ruptura definitiva, sino de un ajuste a las realidades actuales. El jefe de la cartera precisó que Colombia mantiene su “vocación histórica por la integración regional”, pero que existen límites claros cuando la estabilidad nacional está en juego.
“Seguimos creyendo en la integración energética y en el diálogo entre pueblos hermanos. Sin embargo, las condiciones actuales, tanto energéticas como comerciales, no permiten mantener las transacciones internacionales de electricidad sin poner en riesgo el abastecimiento nacional”, señaló el funcionario.
¿Cuándo se retomarán las exportaciones?
“La resolución faculta al Ministerio para modificar, suspender o reactivar las exportaciones” mediante circulares, dependiendo de cómo evolucionen las variables climáticas. No obstante, el regreso a la normalidad en el intercambio dependerá de la recuperación de la confianza técnica y comercial.
Al respecto, Palma concluyó de forma categorica: “Cuando se restablezcan las condiciones de seguridad energética y se reconstruya un marco de confianza y buena fe entre ambos países, Colombia estará dispuesta a retomar los intercambios eléctricos. La integración no puede construirse a costa de la soberanía ni del bienestar de nuestro pueblo”.
La respuesta de Colombia a aranceles de Ecuador
El gobierno colombiano anunció este 22 de enero que aplicará un gravamen del 30 % a la importación de 20 productos provenientes de Ecuador, una medida de reciprocidad a los aranceles que el presidente de ese país, Daniel Noboa, dijo la víspera que impondrá a los productos colombianos ante una supuesta falta de apoyo en la lucha contra el narcotráfico.
Según la ministra de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Diana Marcela Morales, esta medida se adopta como un “instrumento transitorio orientado al restablecimiento del equilibrio de las condiciones de intercambio” comercial.
“La relación comercial entre Colombia y Ecuador se ha construido sobre la base de reglas comunes y cooperación mutua. Cuando ese marco se modifica de manera unilateral y se afectan las condiciones previamente vigentes del comercio, el Estado colombiano tiene la obligación de actuar para corregir la alteración y proteger su aparato productivo, garantizando el equilibrio del intercambio“, manifestó Morales.
El gobierno colombiano no indicó cuáles serán los 20 productos ecuatorianos sujetos al arancel del 30 %, pero señaló que sus importaciones suman 250 millones de dólares anuales e indicó que esta medida puede extenderse a un grupo más amplio.
“Estas medidas no buscan escalar tensiones ni afectar de manera permanente la relación comercial entre los países. Son instrumentos legítimos para corregir desequilibrios y preservar condiciones justas y previsibles de intercambio, mientras se restablece un marco de reglas compartidas”, agregó la ministra, citada en un comunicado de su despacho.
Los aranceles interpuestos de Noboa
El presidente ecuatoriano anunció el miércoles de manera sorpresiva que se aplicará “una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia” por “la falta de reciprocidad y acciones firmes” por parte de este país en la lucha contra el narcotráfico.
“Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna”, señaló Noboa en su cuenta de la red social X.
El presidente Noboa agregó que, “por eso, ante la falta de reciprocidad y acciones firmes, el Ecuador aplicará una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia desde el primero de febrero”.
De inmediato, autoridades y organizaciones empresariales colombianas rechazaron la imposición de aranceles, que el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, tachó de “agresión económica”.
“En el gobierno del presidente Gustavo Petro hemos fortalecido la capacidad institucional del Estado para actuar de manera técnica, proporcional y conforme a la normativa vigente cuando se alteran las reglas que han regido el comercio entre los países”, respondió hoy la ministra de Comercio.
Morales insistió en que el arancel a 20 productos ecuatorianos “no constituye una sanción ni una medida de confrontación, sino una acción correctiva orientada a restablecer el equilibrio del intercambio y a proteger el aparato productivo nacional frente a distorsiones externas”
GDA

