El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, aprovechó este lunes la apertura de la primera sesión anual del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) para reclamar una salida política a la crisis venezolana, que incluya, entre otros factores, “una transición democrática, justa e inclusiva” y “una amplia amnistía” en el país suramericano.
La intervención de Albares se realizó mediante un mensaje grabado y formó parte de una agenda más amplia en la que el diplomático repasó múltiples conflictos internacionales y las preocupaciones de España sobre la situación de los derechos humanos en las regiones. También llamó al “cese de la represión” en Nicaragua, país cuya situación interna fue mencionada junto a la de Venezuela.
Justicia e inclusión como clave para la paz
Durante su discurso, el jefe de la diplomacia española abordó otros escenarios de tensión global, reafirmando que España considera que solo una solución basada en la justicia, la inclusión y el respeto de derechos puede contribuir a la paz.
Sobre el conflicto entre israelíes y palestinos, Albares reiteró la postura de Madrid sobre la necesidad de un Estado palestino viable que contemple a Gaza y Cisjordania con Jerusalén Este como su capital.
La agenda del ministro también contempló manifestaciones de apoyo a la integridad territorial de Ucrania, así como la condena a violaciones de derechos humanos en otros conflictos prolongados, como los de Sudán y Etiopía. Albares describió un “contexto internacional complejo” y destacó la importancia de no sucumbir ante el pesimismo, subrayando la labor preventiva del mismo Consejo de Derechos Humanos y el trabajo de la Oficina del Alto Comisionado.
“Nunca antes ha sido tan importante subrayar la labor de prevención del Consejo y apoyar la oficina del alto comisionado, por eso España va a seguir defendiendo una política exterior con identidad propia, basada en el respeto al derecho internacional humanitario y los derechos humanos”, aseguró Albares en su mensaje.
Preocupación por presos políticos y la ley de amnistía
Hizo un llamado contra las corrientes que, en su opinión, ponen en duda la universalidad de los derechos fundamentales.
España “no comulga con visiones revisionistas que niegan la universalidad” de los derechos humanos, manifestó Albares, en un momento en el que Estados Unidos, Israel y Nicaragua han abandonado recientemente el órgano con sede en Ginebra.
La intervención de España en el Consejo de Derechos Humanos se produce en medio de un renovado enfoque internacional sobre la situación venezolana, en la que actores globales han expresado preocupación por la detención de opositores, la situación de los presos políticos y el proceso de implementación de una reciente ley de amnistía aprobada en Caracas.
EFE

