La justicia de Estados Unidos ha pospuesto la segunda audiencia judicial del expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, programada originalmente para el 17 de marzo en una corte federal de Nueva York, para el 26 de marzo, informó la agencia AFP.
La decisión fue concedida por el juez encargado del caso tras una solicitud conjunta de la Fiscalía del Distrito Sur de New York y con el consentimiento de las defensas de ambos acusados, que se encuentran recluidos en territorio estadounidense. Las autoridades judiciales señalaron que la postergación responde a “problemas de planificación y logística” dentro del proceso, sin ofrecer mayores detalles.
Maduro, de 63 años, compareció por primera vez ante la justicia estadounidense el pasado 5 de enero, luego de ser capturado el 3 de enero durante una operación militar de las fuerzas de EE UU en Caracas, y se declaró inocente de los cargos de tráfico de drogas formulados en su contra. Durante esa audiencia inicial, el exmandatario calificó su detención como ilegítima y se autodenominó “prisionero de guerra”.
Su esposa, Cilia Flores, de 69 años, quien también fue detenida durante la misma operación, comparecerá junto a él ante el tribunal en la nueva fecha establecida.
Contexto del proceso
El proceso contra Maduro y Flores se tramita en el Distrito Sur de Nueva York, sede de casos penales de alto perfil, incluidos los relacionados con narcotráfico internacional. La fiscalía estadounidense ha expuesto cargos que incluyen conspiración para importar drogas y otros delitos federales, mientras que la defensa insiste en que se trata de un proceso político con motivaciones geopolíticas.
Desde su arresto, Donald Trump ha afirmado que Estados Unidos está “a cargo” de facilitar una transición en Venezuela, y aseguró que un grupo de funcionarios estadounidenses apoyará la supervisión de la situación en ese país.
Maduro fue reemplazado de manera interina en la presidencia por Delcy Rodríguez, quien fue su vicepresidenta desde 2018, tras su captura por las fuerzas especiales norteamericanas en Caracas.
Con la reprogramación de la audiencia, el calendario judicial del caso penal entra en una nueva etapa que podría definir el rumbo procesal y las próximas estrategias legales de ambas partes en el litigio que ha captado atención internacional tanto por su complejidad legal como por sus implicaciones políticas.
EFE

