En medio de la grave crisis que atraviesa el pueblo cubano, este sábado se produjo un nuevo corte de electricidad en toda la isla, según informó el Ministerio de Energía del régimen castrista, en lo que supone el segundo apagón general en menos de una semana.
Se produjo una “desconexión total” del sistema eléctrico nacional, de acuerdo a lo reportado por el ministerio en una publicación en X alrededor de las 18:45 (22:45 GMT) hora local, añadiendo que se habían iniciado los trabajos para restablecer el suministro eléctrico.
Se trata del séptimo apagón general que sufre la población en el último año y medio.
El último fue hace apenas unos días. El martes pasado ocurrió lo mismo de este sábado, cuando toda la isla sufrió una “desconexión total” del sistema eléctrico. El corte afectó a todo el territorio durante aproximadamente 29 horas y media.
El miércoles régimen declaró restablecido el Sistema Electroenergético Nacional tras más de un día sin servicio, aunque gran parte de la isla permanecía bajo apagones programados y prolongados en medio de la crisis energética persistente.
En La Habana, los cortes diarios alcanzaron hasta 15 horas, mientras que en provincias del interior las interrupciones llegaron a superar las 48 horas consecutivas Los prolongados apagones han afectado la vida económica y social de la isla, que experimentó una contracción superior al 15 % de su economía desde 2020.
Además, los cortes de luz han sido el principal motivo de las protestas más significativas en el país.
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, calificó este viernes al régimen de Cuba como un “desastre” en su administración de la isla tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump del inicio de contactos con La Habana para una salida a la crisis humanitaria que atraviesa.
“Cuba es un desastre, y se debe a su gobierno comunista“, afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense ante la prensa al salir junto a Trump de la Casa Blanca rumbo a Florida.
En ese sentido, señaló que el rumbo que buscan las autoridades para el país “no funciona”. “Hoy no tengo ninguna novedad para ustedes al respecto, salvo que esto lleva ocurriendo desde hace seis o siete años: son un desastre”, reiteró.
Sin embargo, dejó en claro la mirada de Estados Unidos sobre la administración régimen: “La situación está peor que nunca”. Estados Unidos y Cuba mantienen un diálogo reciente tras la captura del ex dictador Nicolás Maduro en una operación estadounidense en Caracas, el pasado 3 de enero.
No obstante, este sábado la dictadura advirtió a Washington que no negociará su sistema político “con nadie”. “Puedo confirmar categóricamente que el sistema político de Cuba no es negociable, y por supuesto ni el presidente ni el cargo de ningún funcionario en Cuba están sujetos a negociación con Estados Unidos”, afirmó el viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossio, en una rueda de prensa recogida por la Agencia Cubana de Noticias (ACN).
Fernández de Cossio ha puntualizado que no descartan que las dos naciones puedan alcanzar “determinados acuerdos de interés mutuo” como ya ha ocurrido en “experiencias anteriores”, al tiempo que ha apuntado a la existencia de otros “asuntos de repercusión para los dos países que pueden incluirse de forma prioritaria en las negociaciones”. Por ejemplo, cuestiones relacionadas con la cooperación regional en materia de seguridad nacional y lucha contra el narcotráfico.
Horas más tarde, durante la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada en Bogotá, el ministro de Relaciones Exteriores del régimen, Bruno Rodríguez, anunció la disposición de La Habana a entablar “undiálogo serio y responsable”con Estados Unidos, siempre bajo la condición de que cualquier acercamiento excluya la injerencia en los asuntos internos de la isla.
Estas declaraciones de la dictadura tienen lugar tras los dichos del presidente Trump, quien en la semana había afirmado que podría ser quien tenga “el honor” de “tomar Cuba”, refiriéndose a un posible acuerdo o a la adopción de medidas más drásticas si las autoridades cubanas no acceden a sus demandas.
El mandatario estadounidense describió a la isla como una “nación fallida” y “muy debilitada”, y manifestó su confianza en poder “hacer cualquier cosa que quiera” respecto a la situación cubana.
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