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Portugal elige de manera contundente la moderación del socialista António José Seguro

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Escrito por Redacción

António José Seguro será el próximo presidente de Portugal tras lograr el 66,7% de los votos, una victoria muy expresiva que confirma la ventaja que ya apuntaban los sondeos. El candidato, apoyado por el Partido Socialista (PS) y el resto de partidos de la izquierda, venció en prácticamente todo el territorio luso, inclusive en localidades en las que en la primera vuelta eran del candidato de la derecha radical, André Ventura, que perdió con el 33,3% de los votos.

La segunda vuelta estuvo condicionada por el fuerte temporal que azotó el país durante la última semana, especialmente en el interior y la zona centro. Las intensas lluvias, las crecidas de ríos y los daños en carreteras alteraron la normalidad de la jornada electoral y obligaron a introducir medidas excepcionales.

Dieciséis localidades no pudieron abrir sus colegios electorales por inundaciones y problemas de acceso, lo que obligará a cerca de 37.000 electores a votar el próximo domingo en una jornada extraordinaria autorizada por la Comisión Nacional de Elecciones. Su peso, no obstante, no alterará el resultado global.

En el resto del país se acudió a las urnas con normalidad y la participación fue similar a la registrada en la primera vuelta. La tasa de abstención fue del 49%, ligeramente superior, a pesar de las dificultades que todavía enfrentan algunas localidades.

El único candidato que cuestionó la celebración de los comicios fue André Ventura. El líder de Chega pidió aplazar la votación, algo que no contempla la legislación portuguesa salvo en circunstancias concretas y a nivel municipal. Aun así, mantuvo ese mensaje cuando acudió a votar en Lisboa.

“Tal vez hay muchas zonas del país que sienten que les han faltado al respeto o que son portugueses de segunda”, afirmó ante los medios. Según Ventura, no era correcto seguir adelante con las elecciones, aunque reconoció que, “ya que los poderes públicos así lo han decidido”, los ciudadanos debían acudir a las urnas para “expresar qué tipo de futuro quieren para el país”.

Montenegro le tiende la mano

Tras conocerse los resultados, el primer ministro conservador Luis Montenegro, compareció para dar la enhorabuena al vencedor. “He garantizado a Antonio José Seguro, presidente elegido por los portugueses, en nombre del Gobierno, toda la disponibilidad para trabajar en favor del futuro de Portugal, con espíritu de convergencia, para salvaguardar el interés de los portugueses, con cooperación y vocación de servicio al país y al pueblo portugués, de forma constructiva y positiva, cada uno dentro de sus responsabilidades, según lo que dicta la Constitución”.

Montenegro señaló que por delante Portugal tiene un período de tres años y medio sin elecciones, en el que espera que “la cooperación” entre Ejecutivo y la Presidencia sea “la nota dominante” que garantice la “estabilidad política en Portugal, junto con la estabilidad económica, financiera y social”.

Durante la campaña, José Seguro optó por un discurso de estabilidad y serenidad, insistiendo en la necesidad de “reconstruir la confianza” y “cuidar la democracia en tiempos inciertos”. También se comprometió a garantizar que el Gobierno cumpla con todas las ayudas prometidas a las zonas afectadas por el temporal.

Su estrategia, basada en la moderación y la unidad, conectó con un electorado fatigado por la confrontación política. Mientras otros candidatos elevaban el tono, Seguro reforzó la idea de una presidencia institucional, más árbitro que protagonista, un perfil que históricamente ha funcionado bien en las elecciones presidenciales portuguesas.

Tras votar en Caldas da Rainha, donde se encuentra su sede de campaña, recordó que los portugueses se disponían a elegir “al presidente de la República para los próximos cinco años”, por lo que se trataba de una decisión “importante”. Durante toda la campaña insistió en un mensaje claro: pidió votar “en la opción moderada para no tener que lamentarlo mañana”.

En una nota divulgada por la Presidencia portuguesa tras el cierre de las urnas, Marcelo Rebelo de Sousa felicitó a Seguro y se mostró totalmente disponible para asegurar “una transición institucional”.

Este lunes, el vencedor será recibido en el Palacio de Belén por el presidente saliente. Marcelo Rebelo de Sousa comparó estas elecciones presidenciales con la votación que tuvo que celebrarse en tiempo de pandemia. El presidente saliente se mostró solidario con los afectados por las inundaciones y advirtió de que el próximo presidente afrontará un mandato “más complejo que el suyo”, marcado por la reconstrucción y la inestabilidad internacional.

La toma de posesión del nuevo jefe de Estado luso está prevista para el próximo 9 de marzo. Entre sus competencias, el presidente puede promulgar o vetar leyes aprobadas por el Parlamento, disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas. También ejerce como comandante supremo de las Fuerzas Armadas, puede declarar el estado de emergencia o de sitio y representa al país en el exterior. Aunque no gobierna directamente, su capacidad de mediación otorga una influencia decisiva en momentos de crisis política.

ABC.com

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