Al grito de “¡No tenemos miedo!”, miles de estudiantes universitarios se movilizaron este jueves en Caracas en la primera gran manifestación registrada en Venezuela desde la extracción de Nicolás Maduro, ocurrido hace un mes durante una operación militar de Estados Unidos, y en la antesala del debate final de una ley de amnistía destinada a liberar a presos políticos.
La concentración tuvo como epicentro los alrededores de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la principal casa de estudios del país, donde el movimiento estudiantil convocó a marchar en el marco del Día de la Juventud.
Con pancartas, banderas de Venezuela y camisetas blancas, los manifestantes reclamaron el fin definitivo de las detenciones por motivos políticos y exigieron que la amnistía alcance a todos los encarcelados.
En los accesos a la UCV se desplegaron carteles con la consigna “Amnistía ya”, mientras los estudiantes coreaban “¡Ni uno, ni dos, que sean todos!”, en referencia a la liberación plena de quienes permanecen detenidos.
La convocatoria fue impulsada por dirigentes estudiantiles de la UCV, entre ellos el presidente de la Federación de Centros Universitarios, Miguelángel Suárez, quien en los días previos había expresado públicamente su respaldo a los familiares de presos políticos.
En un video difundido por el movimiento estudiantil, jóvenes universitarios llamaron a una lucha pacífica y afirmaron que su objetivo es una movilización “con ideas”, al tiempo que defendieron la convivencia democrática.
“La paz es poder pensar distinto sin miedo”, expresaron en el mensaje difundido en redes sociales.
La jornada estuvo marcada por una fuerte presencia policial y militar en el centro de Caracas.
Efectivos del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas), la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) fueron desplegados en la zona. Además, se observaron vehículos blindados antimotines en distintos puntos estratégicos de la ciudad.
Desde el exterior, la líder opositora María Corina Machado se pronunció sobre la protesta estudiantil.
“¡VENEZUELA SERÁ LIBRE! Que vivan nuestros estudiantes!”, escribió en la red social X, junto a un video en el que se observa parte de la concentración en los alrededores de la universidad.
De acuerdo con cifras de la organización no gubernamental Foro Penal, más de 600 personas permanecen detenidas por razones políticas y aún esperan ser liberadas.
Este jueves, además, la Asamblea Nacional tiene previsto avanzar en el debate final de una ley de amnistía general que permitiría la liberación masiva de presos políticos. La iniciativa se discute en medio de un escenario de transición política bajo la tutela de Estados Unidos.
La marcha chavista
La movilización estudiantil se desarrolló de forma paralela a otra convocatoria organizada por sectores del chavismo en el centro de Caracas. Esa concentración fue promovida para exigir la liberación de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, ambos detenidos durante la operación militar estadounidense.
La movilización del chavismo partió desde una plaza al oeste de Caracas, aproximadamente a las 12.00 hora local (16.00 GMT) hasta los alrededores de las instalaciones del Parlamento.
Durante la marcha, los asistentes portaron pancartas con mensajes como “Los queremos de vuelta” y “Bring them back”, en referencia a la campaña para pedir el regreso del dictador narco.
En la movilización también se desplegaron gigantografías con imágenes de Maduro y Flores, así como banderas venezolanas y fotografías de Hugo Chávez. Algunos manifestantes llevaron figuras inspiradas en los alter ego animados de Maduro y Flores, “Súper Bigote” y “Súper Cilita”.
La jornada coincidió con la conmemoración del Día de la Juventud, una fecha emblemática en Venezuela que recuerda la Batalla de La Victoria de 1814, cuando jóvenes estudiantes y seminaristas participaron en la defensa de la República durante la guerra de independencia. En ese contexto simbólico, los organizadores insistieron en que la movilización buscó reafirmar el rol histórico de los estudiantes en los procesos de cambio político del país.
Además de la concentración en Caracas, durante la mañana circularon convocatorias a actividades similares en distintas ciudades, en su mayoría organizadas por universitarios. La dirigencia opositora también promovió actividades paralelas en varios estados, entre ellas visitas a iglesias y encuentros de oración.
La protesta estudiantil se desarrolló bajo una fuerte carga política y social, en un país que transita un proceso de redefinición institucional tras casi tres décadas de gobiernos del chavismo y en medio de expectativas sobre el alcance real de la amnistía. Para los manifestantes, la consigna central resumió el espíritu de la jornada: “¡No tenemos miedo!”.
(Con información de AFP y EFE)

