El suministro de agua en Venezuela podría verse afectado a partir de abril y mayo debido al inicio de la temporada de sequía, advirtió la bióloga Zoila Martínez, de la ONG Vitalis Iberoamérica.
Martínez explicó que, aunque los embalses mantienen niveles suficientes, la escasez suele hacerse más evidente en los meses secos, lo que obliga a prever medidas a nivel institucional y ciudadano.
En entrevista con Radio Fe y Alegría, la experta indicó que el país cuenta con cerca de 160 embalses, pero aclaró que la disponibilidad de agua no es uniforme.
Señaló que la mayor parte de los recursos hídricos se ubica en el sur, mientras que el norte, donde se concentra la población, depende de cuencas más pequeñas y vulnerables a cambios climáticos.
Subrayó asimismo que el acceso al agua no depende solo de la cantidad disponible, sino también de factores como la calidad de las fuentes, el estado de las cuencas y la infraestructura de distribución.
“El agua no se produce por tubería, se produce por cuencas”, explicó.
La especialista también indicó que en el país se trata aproximadamente 25% de las aguas contaminadas, lo que limita su aprovechamiento.
El cambio climático agravaría la situación
El biólogo Enrique Martínez dijo, también a Radio Fe y Alegría, que el cambio climático podría agravar la situación, especialmente en zonas del norte y la franja costera, donde se prevén períodos de sequía más prolongados y aumento de temperaturas.
Advirtió que estas condiciones podrían complicar el abastecimiento de agua y afectar actividades como la agricultura.
Ambos expertos coincidieron en la necesidad de mejorar los sistemas de distribución, reducir fugas, modernizar equipos y avanzar hacia una gestión integral del recurso hídrico que incluya la protección de cuencas y el uso eficiente del agua.
El Nacional

