Trabajadores universitarios protestaron este miércoles 19 para exigir a Nicolás Maduro el aumento de salarios, ajuste de becas, al igual que mejoras en el presupuesto y respeto a la autonomía de las casas de estudio en todo el país.
La movilización fue convocada por la Intergremial Universitaria, en reclamo al estancamiento del salario mínimo, que se mantiene en 130 bolívares (equivalentes a 1,92 dólares en base a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela). A la protesta dentro de la Universidad Central de Venezuela se unieron grupos de pensionados y jubilados de la administración pública.
Las protestas de trabajadores universitarios se replicaron en Aragua, Bolívar y otros estados del país.
«No quiero bono, no quiero CLAP, yo lo que quiero es aumento salarial», corearon.
María Fátima Garcés, rectora encargada de la UCV, señaló que «queremos acompañar a todos los frentes que hacen vida en esta universidad (…) para solicitar lo que está consagrado en la Constitución nacional, nuestros derechos».
Dijo que esperan hablar con el ministro Ricardo Sánchez para entregar el documento y plantear las reivindicaciones de salarios y presupuestos justos, becas dignas y respeto a la autonomía.
Carlos Timaure, representante de la Comisión Sindical de Conflicto, reiteró que el reclamo es un ingreso justo que permita costear a los adultos mayores con sus necesidades diarias como cualquier otro ciudadano.
«No estamos pidiendo nada raro, nada extraño, estamos pidiendo que se cumpla con la Constitución nacional», afirmó Timaure.
Recordó además que el artículo 91 de la Constitución establece que el salario mínimo debe cubrir la canasta básica. Según el Cendas, la canasta alimentaria familiar en enero se ubicó en $476,82. «Cómo pretenden que los trabajadores con un sueldo de tres dólares, y en el caso de los jubilados y pensionados con $1,20, podamos vivir».
Por su parte Miguel Ángel Suárez, presidente de la Federación de Centros Universitarios de la UCV, señaló que «las vicisitudes que atraviesa un sector nos afectan a todos. Hoy los profesores, incluso con 30 años de carrera, ganan una miseria para lo que sería el salario».
Indicó que la beca a los estudiantes equivale a cinco dólares «que no alcanza para venir una semana a clases».
«Es una política sistemática del gobierno del señor Nicolás Maduro para arrinconar cada vez más a la universidad a un cierre técnico y nosotros estamos dispuestos a dar la lucha para defender no solo a la Universidad Central, sino a la universidad venezolana», afirmó Rodríguez.
Además, dijo que la intergremial aspira a que se le otorgue a las universidades de todo el país «el presupuesto a sus autoridades para que tengan la autonomía necesaria para gastarlo en lo que corresponde. No queremos que vengan cada semana a decir qué debe comprar el comedor universitario».
Insistió en que las universidades tiene la capacidad de administrar cualquier presupuesto. «No podemos confiar la administración de la universidad de unos tipos que quebraron el país, no lo permitiremos».
Un piquete de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) se apostó en la puerta Tamanaco (Plaza Venezuela) para impedir que los trabajadores y estudiantes se movilizaran al Ministerio de Educación Universitaria, ubicado en el centro de Caracas.
El viceministro para el vivir estudiantil, Ryan Rojas, se acercó a la protesta y conversó con algunas autoridades. Justificó que no se puede aumentar el salario mínimo debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos al país. Los manifestantes replicaron que «no hay sanciones, lo que hay son ladrones».
TalCual