Acarigua.– Más de una docena de prestadores de servicios funerarios del cono norte de Portuguesa, recibieron un taller de formación y actualización sobre la adecuada manipulación de cadáveres, con el propósito de evitar errores que puedan impedir que estos sirvan como evidencia en casos de interés criminalístico.
La jornada formativa fue organizada por el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) del estado Portuguesa, a cargo de la C/G Bella Pacheco y su equipo, acompañados por la Contraloría Sanitaria y Salud Ambiental de la región.
Además de la capacitación, la actividad busca consolidar un registro de las funerarias que operan en el estado, para garantizar el cumplimiento de los protocolos establecidos en el manejo de los cuerpos.
El médico epidemiólogo José Contreras, director de Salud Ambiental de la región y uno de los ponentes, explicó que existen normas epidemiológicas esenciales sobre el manejo del cadáver que deben ser aplicadas por todo aquel que tenga contacto con un fallecido, ya sea durante su traslado, manipulación o preparación.
A nivel epidemiológico —detalló— la competencia recae en los casos de muertes infantiles (menores de cuatro años), muertes maternas (toda mujer embarazada fallecida por causa trágica o clínica) y muertes en edad fértil, de 13 a 49 años. “En estos casos debe realizarse una investigación epidemiológica, siempre con autorización de los deudos o a partir de una denuncia”, indicó.
El especialista exhortó a todas las personas que prestan servicios funerarios a seguir estrictamente los protocolos establecidos. “Hay que recordar que están manejando elementos de interés criminalístico, epidemiológico y de investigación”, subrayó Contreras.
La dignificación del cadáver y de la muerte
Durante la jornada también se hizo énfasis en la necesidad de dignificar el cuerpo y el proceso de la muerte. Los ponentes recordaron que, además de su valor como evidencia o elemento epidemiológico, todo cadáver representa la memoria de una vida y el dolor de una familia. Por ello, insistieron en que su tratamiento debe realizarse con respeto y tacto profesional, garantizando tanto la integridad del cuerpo como la humanidad del servicio que se presta.
Freder Colmenárez, representante de la Asociación de Funerarias de Acarigua y Araure, destacó la importancia de estos encuentros y de la formación continua para evitar errores involuntarios derivados del desconocimiento de los protocolos y de la ley.
“Estos espacios nos han permitido crear alianzas con el Senamecf y aprovechar estas oportunidades de formación sobre el trato que debemos darle al cuerpo. El cadáver, más allá de la dignificación y el tacto que debemos tener, forma parte de una evidencia, y quizás por desconocer los protocolos hemos venido cometiendo errores en su manipulación, lo que puede acarrear no solo sanciones pecuniarias, sino también penas de privación de libertad”, afirmó.
Colmenárez señaló que Asofumpa está actualmente conformada por 12 compañías que cumplen con las exigencias del Estado para prestar el servicio, mientras que otras se encuentran en proceso de adecuación.
Por su parte, Ogledys Hidalgo, coordinadora de Establecimientos y Profesionales de la Salud del SACS, precisó que todas las funerarias, independientemente de sus funciones, deben registrarse y cumplir con los protocolos que establece la contraloría sanitaria.
Detalló que existen tres tipos de funerarias según los servicios que ofrecen: funerarias que incluyen la preparación de cadáveres; funerarias con salas y capillas velatorias, y aquellas que solo prestan el servicio de exhibición de urnas y alquiler de mobiliarios.
“Al prestar el servicio puede desconocerse la causa de muerte, y existe un riesgo inminente al manipular un cadáver, ya sea por muerte clínica o por hechos violentos. Por ello todos los prestadores fúnebres deben conocer y aplicar los protocolos”, explicó.
Asimismo, invitó a todas las funerarias a realizar su registro a través de la página web del SACS e indicó que las oficinas están ubicadas en la carrera 8, esquina 19 y 20, en Guanare; y en Acarigua, en el Servicio de Malariología.
Funcionamiento de la morgue: ¿Para cuándo?
Por otro lado, ciudadanos de Acarigua-Araure reiteraron su llamado urgente a las autoridades para que la infraestructura de la morgue —inhabilitada desde hace más de 10 años tanto para el resguardo de cadáveres como para la realización de autopsias— sea puesta nuevamente en operatividad.
El Senamecf, organismo competente en el manejo de cadáveres por muertes violentas, ya elevó una solicitud formal a las autoridades regionales, durante una reunión sostenida en octubre con el gobernador Primitivo Cedeño.
El sector funerario manifestó su disposición de continuar colaborando, pero manifestó que la reactivación de este espacio es vital para garantizar un servicio digno, aliviar costos y asegurar el cumplimiento del protocolo legal.
Indicaron que la Gobernación y el sector salud deberían considerar la entrega de la infraestructura ubicada fuera del hospital, adyacente a la universidad de medicina.
Actualmente, los cadáveres que ameritan autopsias son trasladados desde cualquier municipio del cono norte hasta el hospital Oswaldo Barrios de Esteller, lo que implica mayor movilización del cuerpo, de los familiares y de todos los involucrados. Esta situación también puede comprometer la rigurosidad de los protocolos. Por ello, los deudos exhortan al Gobierno nacional y regional a priorizar la reactivación de la morgue de Acarigua-Araure.
Mariangel Moro Colmenárez (CNP 25.482)

