Acarigua.- La sociedad civil organizada de Acarigua-Araure retomó las calles, este jueves, 12 de febrero, Día de la Juventud, para exigir la libertad plena de todos los presos políticos y el cierre de los centros de reclusión señalados como espacios de tortura en el país.
La concentración se realizó en la redoma de Páez, sector Mamanico, donde se reencontraron estudiantes, dirigentes sindicales, líderes políticos y ciudadanos que, en una sola voz, pidieron la liberación de más de 600 presos de conciencia que permanecen detenidos en Venezuela, especialmente los portugueseños que continúan tras las rejas.

La concentración se desarrolló en la redoma de Mamanico
Entre los nombres mencionados estuvieron Mary Rodríguez y Mayra Montilla; los esposos Eduar Tovar e Ida Arrieche de Tovar; Carmen Aranguren, Jesús Alberto Colmenares, Yosmar Puerta y Alejandro Mejías.
Reencuentro tras 18 meses de detención
La actividad también marcó el reencuentro con la dirigente regional de Vente Venezuela, María Oropeza, quien fue excarcelada recientemente tras permanecer más de 18 meses detenida en El Helicoide, sede del Sebin en Caracas.

La población exigió el cierre de todos los centros de tortura
Oropeza agradeció las muestras de apoyo recibidas durante su reclusión y aseguró que el respaldo de la ciudadanía fue clave para mantenerse firme.
“Una de las cosas que me mantuvo fuerte durante más de 550 días fue saber que afuera había gente resistiendo. Aunque allí se vive en zozobra, yo sabía que en Portuguesa no se iban a rendir y que desde cualquier espacio seguirían luchando”, expresó.
A cuatro días de su excarcelación, insistió en que la lucha no debe detenerse hasta lograr la liberación definitiva de todos los detenidos por razones políticas.
“Hemos logrado que algunos seamos excarcelados, pero no podemos olvidar que aún quedan muchos hombres y mujeres presos injustamente. No pedimos excarcelaciones bajo medidas cautelares; pedimos libertad plena, porque no hemos cometido ningún delito”, afirmó.
La juventud, símbolo de resistencia
Durante su intervención, la dirigente hizo referencia al significado histórico del 12 de febrero y recordó la lucha de los estudiantes venezolanos a lo largo de los años. Citando al prócer José Félix Ribas, señaló que “no podemos optar entre vencer o morir; lo necesario es vencer”, e instó a mantener la organización y la unidad para alcanzar “la libertad”.
A los jóvenes les agradeció su constancia, pese a la crisis económica y el deterioro del sistema educativo. “Gracias a los jóvenes que no se han rendido. Tenemos que luchar para que las universidades vuelvan a ser la punta de lanza del país y para que ningún venezolano tenga que buscar oportunidades fuera de nuestras fronteras. Merecemos vivir con dignidad en nuestra tierra”, sostuvo.
Finalmente, también dirigió un mensaje a los adultos, asegurando que la edad no es una limitante para defender derechos ni para mantener viva la esperanza.
“Estoy completamente segura de que llegará el momento en que se cierren los centros de tortura, regresen los exiliados y podamos reencontrarnos con nuestras familias”, concluyó. (CNP 25.482)

