Acarigua.- Este domingo, 29 de marzo, marca el inicio de la Semana Santa, con la bendición de los ramos. “La palma es signo de reconocer a Cristo como el mesías, el hijo de Dios”, expresó monseñor Gerardo Salas Arjona, obispo de la Diócesis de Acarigua-Araure.
Monseñor señaló que el Domingo de Ramos es un día para celebrar la experiencia de gritar: “¡Hosanna, Hosanna, hijo de David. Bendito el que viene en nombre del Señor! La palma reconoce a Cristo y la Cruz es el signo donde la ternura se va hacer manifestación del perdón y la misericordia del pueblo de Dios”.
Invitó a la feligresía a disponer desde este domingo la mente y el corazón para celebrar los misterios sagrados, con oración, encuentro, escucha y perdón; pero también de resurrección, “de todos, en familia”, “para que Cristo entre en nuestro corazón y en nuestro hogar”.
La Diócesis de Acarigua-Araure preparó toda una programación especial, como es costumbre en estas fechas, que incluye misas todos los días, en diferentes orarios, según la parroquia.
En el caso de la parroquia San Rafael de Onoto, perteneciente a la Diócesis, los días Lunes y Martes Santo realizarán un viacrucis, el rosario y la eucaristía.
El Miércoles Santo, como es tradición en casi todas las parroquias, celebran la procesión del Nazareno en horas de la tarde.
El Jueves Santo, en la iglesia San Martín de Porres de Acarigua, a las 5:00 p. m., realizarán el lavatorio de los pies y de 8:00 p. m. a 12:00 m. la adoración a Jesús Sacramento.
En la Catedral de Acarigua se celebrará la Misa Crismal a las 9:00 a. m., donde el clero diocesano renovará sus promesas ante el obispo.
Para el Viernes Santo, destaca en la programación el viacrucis del templo, a las 12:00 m., en el Santuario Diocesano Nuestra Señora del Pilar, en Araure, así como el viacrucis viviente en la parroquia Sagrario Catedral Nuestra Señora de la Corteza, a las 8:30 a. m.
También se hará las versiones del viacrucis viviente en parroquias como Santa Elena y San Martín de Porres, y la solemne conmemoración de la Pasión y Muerte del Señor, a las 3:00 p. m. y 6:00 p. m.
La Iglesia vivirá el Sábado Santo en silencio junto al sepulcro hasta la solemne Vigilia Pascual. En la catedral, esta “madre de todas las vigilias” iniciará a las 8:00 p. m. con la bendición del fuego nuevo y el agua, mientras que en el Santuario Diocesano Nuestra Señora de Fátima, a las 6:00 p. m., realizarán la bendición del agua y la luz.
Para cerrar la Semana Mayor, el Domingo de Resurrección, 5 de abril, las campanas repicarán para anunciar que “la vida vence a la muerte”, culminando con eucaristías de júbilo en todos los templos de Portuguesa. (CNP 13.114) con información de la Diócesis de Acarigua-Araure

