Acarigua.- En el tercer día de movilización en Acarigua-Araure, la Federación Venezolana de Maestros (FVM), junto a trabajadores de la administración pública, jubilados, pensionados y miembros de la sociedad civil, protagonizaron este jueves, 26 de marzo, un viacrucis viviente como forma de protesta simbólica para denunciar los bajos salarios y las precarias condiciones económicas que atraviesan.
La actividad, inspirada en la tradición de la Semana Santa, combinó la devoción con una manifestación social, al escenificar las estaciones del calvario como representación del “peso de la cruz” que —según los participantes— significa actualmente la crisis económica y laboral en el país.
El recorrido inició a las 8:00 a. m., desde la Inspectoría del Trabajo de Acarigua. A lo largo de la jornada, los manifestantes desarrollaron 13 estaciones que atravesaron diversos institutos municipales, recorriendo las avenidas Libertador y Alianza, pasando por el Ministerio Público y culminando en la sede de la Federación Venezolana de Maestros.
Pablo Rangel, presidente de la federación, explicó que esta manifestación busca generar un espacio de reflexión espiritual y ciudadana sobre la situación que atraviesan los empleados públicos, elevando una petición colectiva por mejoras laborales y un futuro más digno.
“Este acto de fe pública representa una oportunidad para que la sociedad civil acompañe a sus servidores, jubilados y pensionados en una jornada de oración y conciencia ciudadana”, expresó.
Durante la actividad, la profesora María Teresa Piñero, defensora de derechos humanos, señaló que esta jornada invita a recordar que los derechos humanos se concretan en condiciones de vida dignas.
En ese sentido, subrayó que el acceso a un “salario justo” y a una seguridad social adecuada constituye una defensa fundamental del derecho a la vida y la salud.
Asimismo, hizo énfasis en la situación de los jubilados y pensionados, quienes —indicó— atraviesan su propio “calvario” ante las carencias actuales, por lo que exigen reconocimiento y justicia laboral.
“No hay paz sin justicia, y el bienestar de nuestros adultos mayores es la medida ética de nuestra sociedad”, afirmó. (CNP 25.482)

