Acarigua.- El presbítero Alexander Uzcátegui Terán, presidió la concurrida misa de Miércoles de Ceniza, celebrada en la parroquia Sagrario Catedral Nuestra Señora de la Corteza, donde destacó ante la feligresía que la Cuaresma es un tiempo privilegiado para retornar a Dios.
“Al celebrar el Miércoles de Ceniza, damos inicio a la Cuaresma, tiempo privilegiado para volver y retornar a Dios; momento especial que el Señor regala para conocernos e invitarnos a abrir nuestro corazón. También, tiempo de reflexión, caridad y ayuno, que Él nos ofrece”, expresó.
En este tiempo, el sacerdote invitó a fijar la mirada en las enseñanzas de aquel escenario tan conocido, “El hijo pródigo”, que se deja seducir y enamorar por nuestra vida, y no por el valor que cada uno de nosotros poseemos.
“Es, precisamente, la Cuaresma un tiempo diferente, un tiempo donde nuestro ‘yo’ interno se abre para encontrarse con su creador, que nos dejó 40 días de gracia, 40 días donde se nos invita a descubrir en el desierto de la vida lo valioso que somos para Dios”, afirmó.
Asimismo, citó las enseñanzas del papa León, quien ha dejado dos cosas fundamentales en este tiempo de la Cuaresma y a lo largo de la vida, que son la escucha y el verdadero ayuno, no como alimento material, sino algo más profundo: “de qué tengo hambre en la vida”.
De igual manera, invitó a pedirle a Dios que nos ayude a abstenernos de aquellas palabras que puedan dañar, condenar y maltratar al hermano, y a vivir con serenidad este camino de conversión espiritual.
Prensa, Pastoral de la Comunicación Catedral (Mayami Alvarado, CNP 4655)

