El Instituto Casla alerta a la comunidad internacional sobre las graves violaciones de los derechos humanos que padecen los presos políticos en Venezuela. En un comunicado, la organización denuncia que civiles y militares en diversos centros de votación sufren torturas, aislamiento prolongado y condicioned inhumanas
Según la denuncia, los reclusos en el Fuerte Guaicaipuro, en Charallave, estado Miranda, están confinados en instalaciones que describen como infames. Afirma asimismo que en este recinto, denominado Cenapromil Central, los detenidos permanecen en celdas subterráneas con techos de rejas, expuestos al calor extremo y la humedad, además de plagas.
Sin agua potable ni baños adecuados
Casla también denuncia que los presos políticos en este centro apenas tienen acceso a agua no potable por tres minutos al día y carecen de instalaciones sanitarias adecuadas, obligándolos a usar agujeros en el suelo donde deben hacer sus necesidades.
Asegura además que los reclusos sufren torturas físicas y psicológicas, como golpizas con palos de escoba y exposición prolongada a luces blancas las 24 horas del día para provocar desorientación y privación del sueño.
«El régimen mantiene faros de luz blanca prendidos las 24 horas del día alumbrando las celdas, provocando desorientación a los detenidos y provocan ruidos o ponen música a todo volumen para no permitirles descansar», agrega.
Otro de los casos expuestos es el de los presos políticos en el Centro Penitenciario El Rodeo I, que estuvieron incomunicados desde diciembre hasta marzo pasado. En este grupo, según Casla, se encuentra Josnars Baduel, quien continúa en aislamiento pese a las exigencias de su familia para que reciba atención médica urgente.
Presos políticos desaparecidos, incluido el yerno de Edmundo González
En su informe, el instituto también alerta sobre desapariciones forzadas, incluida la del yerno del presidente electo Edmundo González, Rafael Tudares, cuyo paradero se desconoce.
La organización subraya que muchas de estas detenciones han ocurrido en el contexto electoral y forman parte de un esquema de represión sistemática contra opositores al régimen de Nicolás Maduro.
«El silencio solo fortalece a los opresores y condena al olvido a quienes han sido víctimas de un sistema represivo”, expresa Casla en el comunicado, en el que insta a la comunidad internacional a no ignorar estas violaciones de derechos humanos.
Exige la liberación inmediata de todos los presos políticos y el acceso de organismos internacionales a los centros de detención para verificar las condiciones en las que se encuentran.
«Denunciamos las torturas físicas, psicológicas y blancas, los tratos crueles, inhumanos y degradantes de las que están siendo victimas los presos políticos en varios centros de detención, incluyendo comandos policiales en todo el país y centros de torturas clandestinos de los cuales el Instituto Casla ha tenido conocimiento», señala.
El Nacional