Santiago.- Mientras la pequeña atleta corre, se apoya en la barra y da varios giros en el aire, la madre la mira nerviosa y la graba desde su celular, para que el papá, que las espera en Santiago de Chile, pueda ver parte de la Copa de las Américas Perú 2025, de gimnasia artística. Los pasajes han sido costosos para su presupuesto, pero papá trabaja duro y el objetivo se ha cumplido.
La guanareña Miranda Zuriel Briceño Camberos, de 8 años, ha viajado a Lima, Perú, representando a Chile, país hacia donde migraron sus padres ¡y arrasa con el medallero correspondiente a su nivel, colgándose preseas de oro en barra, piso, viga y salto!
Ha sido tan destacada que asistió a la Copa Solidaria en noviembre 2024 en la capital chilena, la Copa Chiguayante en mayo de 2025 Concepción (Chile) y salió victoriosa de la Copa de las Américas 2025, en Perú.

Miranda gano medallas de oro en todas las modalidades de su categoría, en Perú.
Sus padres —que han visto las destrezas físicas de su hija—, se están esforzando por proporcionarle todas las posibilidades de cumplirle el sueño de llegar a ser una gimnasta profesional y no escatiman ni en tiempo ni en dinero para su preparación.
Esta promesa del deporte nació el 27 de enero del 2017, en Guanare, estado Portuguesa. Practica este exigente deporte desde los 5 años de edad y, paso a paso, ha ido avanzando, formando parte de un club deportivo avalado por la Federación Deportiva Nacional de Gimnasia de Chile.
Es venezolana
Los padres, Edgar Alexander Briceño y Jhonelis Camberos, migraron como muchas familias, con la intención de ofrecerle un mejor futuro a su hija. El padre, ingeniero civil, se fue primero en 2017 para abrir el camino y evitarles a su esposa, que es educadora, y a la pequeña, los primeros meses de incertidumbre, que son los más difíciles de superar.

La pequeña atleta con sus padres.
Al principio estuvo solo, por un año y dos meses, hasta que pudo reencontrarse con ellas, que llegaron en el 2019 a través de la Visa de Responsabilidad Democrática. Desde entonces, comenzaron una nueva historia.
“Como todo comienzo, es difícil adaptarse a una nueva cultura. Para cubrir el aspecto económico, durante el día no estábamos con la niña. Su mamá la dejaba en el jardín a las ocho de la mañana, y yo la iba buscar a las cuatro y media de la tarde, mientras llegaba su mamá a las siete de la noche”.
Un panorama nada fácil para una pequeña de solo 2 años de edad. Son los cambios difíciles y trascendentales que han experimentado las familias venezolanas, resistiendo separaciones y soledad, pero sin rendirse. Ven que su dedicación tiene frutos, se aclara el panorama; el futuro que han soñado juntos, debe ser moldeado, comienza a tomar forma y, con amor, papá y mamá se turnan, trabajan y acompañan a Miranda en su propósito.
“Esos primeros años fueron fuertes porque prácticamente a la niña la estaba criando otra persona y no queríamos eso. Veíamos en Miranda, desde pequeñita, dotes para la gimnasia porque le gustaba escalar las paredes, dar vuelta en la grama, saltar en la cama elástica. Gracias a Dios, desde la pandemia, estamos trabajando desde la casa y eso nos ha permitido tener tiempo con la niña. Ahora, su mamá trabaja medio tiempo, para poder dedicarse a las actividades de Miranda. Yo trabajo como analista de riesgos (proceso créditos para viviendas) y hemos logrado apoyarla en lo que le gusta”.
-Las paredes están marcadas por sus pies y sus manos, porque continuamente está haciendo paradas de cabeza, salta en cada espacio posible, gira y practica en los parques. Ella siempre está practicando No nos preocupamos por el aspecto de la casa. ¡Solo queremos que ella esté cómoda y feliz!, expresó su papá.
Además de la gimnasia artística Miranda estudia piano e inglés.
Miranda es talentosa también para la música, así que va a clases de piano. Ella disfruta tocando y cantando en casa, y sus padres no han descuidado un aspecto muy importante para todos en la actualidad: ser bilingüe. Por eso, también recibe lecciones de inglés. Todo por Miranda. Cada día, se teje en familia un eslabón más de ese sueño, para que ella siga soñando, jugando, aprendiendo y ganando.
Chile, la casa nueva
En Santiago hay muchas escuelas de gimnasia, cuenta Edgar, mientras describe el programa de entrenamiento de su hija.
“Durante un año entrenó, solamente una vez a la semana. Debido al avance que presentó Miranda, comenzó luego 2 veces por semana (2 horas por día) y desde marzo 2025 está en el grupo avanzado del club, entrenando 3 veces por semanas, 4 horas por día, después de salir de la escuela donde cursa el 3er. grado de educación básica”, explicó.
Miranda entra a clases a las 8:00 a. m. y sale a las 3:30 p. m. Luego del colegio, se va a gimnasia.
“Son 30 minutos de calentamiento y comienza a las 4:00 p. m. los bloques de entrenamientos. A las 6:00 p. m. toman un receso de 15 minutos para comer alguna merienda saludable y así poder continuar con la jornada hasta las 8:00 p. m. Esta rutina la hace martes, jueves y viernes. Realmente debería entrenar toda la semana, pero lunes y miércoles tiene clases de piano e inglés”, añadió su padre.

Cuando sea grande, quiere ser gimnasta profesional.
Miranda es una pequeña feliz, que confiesa que aunque ama lo que hace, no deja de asustarse ante cada reto.
“Cuando voy a las competencias me asusto un poco podría caerme al dar vueltas en el aire, pero me tranquilizo en el suelo. ¡Yo solo quiero, cuando sea grande, ser gimnasta profesional!”, afirmó la niña.
Próximos torneos
Miranda se prepara con sus padres a su lado siempre. Sus jóvenes instructoras conocen su talento y ha sido seleccionada para representar a su club y a Chile en los próximos torneos.
Del 4 al 7 de septiembre se llevará a cabo la Copa Chile 2025, una de las competencias más importantes del año (será la ultima en el nivel I) pues la organiza la Federación de Gimnasia de Chile, en Santa Cruz, región Ohiggins.
“A esta competencia, sí podemos asistir todos. Podré ver a Miranda en acción. No siempre se puede por los costos, los pasajes internacionales, el atuendo. Generalmente va con su mamá y la veo en los videos después, porque me pongo muy ansioso en cada entrega de resultados. Pero estoy feliz porque esta vez estaremos juntos”, añadió Edgar.

A punto de abordar rumbo a la Copa de las Américas, con la bandera chilena.
Su gran reto —pues avanza a otra categoría— será desde el 22 al 26 de octubre en la Copa Alemana de Gimnasia Artística 2025, con la presencia de delegaciones nacionales y extranjeras, y en noviembre también ira por la Copa Solidaridad 2025, ambas en Santiago de Chile.
Desde Venezuela, toda Portuguesa y el equipo de este espacio informativo digital, deseamos éxito a Miranda, la gran atleta, y admiramos la visión y voluntad de su familia para ofrecerle a la niña un futuro mejor, sin escatimar esfuerzo, pero sobre todo, con mucho amor. CNP 16.100