Al menos 70 personas murieron y otras 30 resultaron heridas el domingo durante un ataque nocturno de la banda criminal Gran Grif contra la localidad de Jean-Denis, en el departamento de Artibonite.
Casi 6.000 personas huyeron de sus hogares, el asalto dejó medio centenar de viviendas incendiadas y cuadruplicó el balance oficial de la policía. La cifra fue proporcionada por Antonal Mortimé, director del Collectif Défenseurs Plus, organización haitiana de derechos humanos, en declaraciones a la emisora Radio Télévision Caraïbes.
El ataque comenzó entre las tres y las cuatro de la madrugada. Los integrantes de Gran Grif bloquearon las carreteras de acceso antes de adentrarse en la localidad, lo que retrasó la intervención policial durante horas. En videos difundidos en redes sociales, miembros de la banda aparecen armados con fusiles de guerra mientras incendian viviendas y disparan por las calles.
La Policía Nacional de Haití reconoció en un comunicado que para cuando sus agentes intervinieron, 16 personas ya habían muerto y otras 10 habían resultado heridas.
El portavoz del secretario general de la ONU condenó el lunes el ataque y señaló que el número de víctimas oscilaba entre 10 y 80 según las fuentes consultadas, e instó a una investigación exhaustiva. El Collectif Défenseurs Plus fue más contundente: calificó lo ocurrido de “masacre” y acusó al Estado de haber abandonado Artibonite a merced de los grupos armados. “La falta de respuesta por parte de las fuerzas de seguridad demuestra una total abdicación de responsabilidad por parte de las autoridades”, señaló la organización.
Gran Grif no es nueva en este tipo de operaciones. En octubre de 2024 perpetró la masacre de Pont-Sondé, que dejó al menos 115 muertos, según el Armed Conflict Location and Event Data Project, en el incidente más letal registrado en la región desde que ese organismo comenzó a documentar Haití en 2018. En noviembre del mismo año atacó de nuevo la misma localidad, con al menos 20 muertos adicionales.
En ambos casos el patrón se repitió: asaltos nocturnos, bloqueo de rutas y tardanza policial. La ONU considera a Gran Grif la banda más grande y poderosa de Artibonite. Su líder, Luckson Elan, está sancionado por el Consejo de Seguridad y por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. En marzo pasado, Washington ofreció hasta tres millones de dólares de recompensa por información sobre las finanzas de la banda y de la coalición Viv Ansanm, y designó a ambas organizaciones terroristas.
Artibonite es el departamento agrícola más importante de Haití y concentra la mayor parte de la producción de arroz del país. Su control estratégico lo convierte en objetivo prioritario para los grupos armados, que llevan años imponiendo extorsiones, saqueando cosechas y expulsando campesinos. A mediados de 2025, más de 1,3 millones de haitianos habían sido desplazados internamente, un 25% más que seis meses antes, según UNICEF. Más de 5,7 millones de personas enfrentaban inseguridad alimentaria aguda, de acuerdo con el Programa Mundial de Alimentos.
Las fuerzas de seguridad, apoyadas por la Misión Multinacional respaldada por la ONU, han intensificado operaciones en la capital, pero ningún líder de banda relevante ha sido detenido. En enero, el representante especial de la ONU para Haití, Carlos Ruiz Massieu, alertó al Consejo de Seguridad de que los homicidios intencionales habían aumentado casi un 20% en 2025 y advirtió que sin servicios básicos, los avances podrían revertirse. Jean Denis es la confirmación más brutal de ese diagnóstico.
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