Acarigua.- Detrás del uniforme blanco que recorre los pasillos de nuestros centros asistenciales en Portuguesa, palpita una realidad que va más allá de la técnica médica. En el marco del Día Internacional de la Enfermería, este 12 de mayo, conversamos con Aleydi Hernández, una profesional que personifica la mística y el sacrificio de quienes han decidido ser el “aliento” de un sistema de salud que sobrevive a fuerza de voluntad.
Actualmente con 22 años de servicio en el área de epidemiología e inmunización en el Hospital del Seguro Social Dr. José Gregorio Hernández de Acarigua y con trayectoria como jefe de enfermería, adjunta administrativa, supervisora y coordinadora de consultas externas, ginecobstetricia.
Hidalgo señaló que la elección de esta carrera en la Venezuela actual “no responde a estatus ni a remuneración económica”, sino a lo que ella denomina el “porqué del alma“.
“Se elige enfermería porque hay una satisfacción indescriptible en ser el alivio de alguien en su peor momento. Es la decisión de quedarse cuando otros se van, de creer en el valor de la vida y de entender que, aunque el sistema falle, la humanidad de una caricia o una palabra de aliento jamás debe faltar”, expresó.
Para la profesional de la enfermería ya no basta con el conocimiento científico; “se requiere resiliencia pura para trabajar con recursos limitados e ingenio para resolver la falta de insumos básicos”.
Destacó que la empatía es el principal valor que debe imperar en el profesional en su área, que permita ver en cada paciente a un familiar, humanizando la atención a pesar de las carencias del entorno.
La situación profesional es, según sus palabras, un panorama de resistencia. El pluriempleo, la migración y el burnout (agotamiento extremo) son las sombras que acechan al gremio. Sin embargo, Hernández enfatizó que la unión es su mayor fortaleza en la lucha por salarios y condiciones que permitan al paciente sanar
Confesó que como dilema ético “la herida más profunda no es el cansancio, sino la impotencia de tener el conocimiento para salvar una vida y no contar con el oxígeno o el medicamento necesario”.

Hernández compartiendo con sus compañeras de trabajo
Origen
El Día Internacional de la Enfermería se conmemora en honor al nacimiento de
Florence Nightingale (1820-1910), considerada la fundadora de la enfermería moderna. Esta es una fecha, promovida por el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) en 1974, en homenaje a la labor y compromiso de los profesionales en esta área en la atención sanitaria mundial.
No ser indiferentes
Hernández aconsejó para aquellos jóvenes que hoy cursan la licenciatura o el TSU en enfermería, que el conocimiento es su defensa, pero la sensibilidad es su esencia.
”No permitan que el sistema los vuelva indiferentes. El paciente no tiene la culpa de la crisis”, dijo, recordando que en un país que necesita sanar, el enfermero es, en esencia, la medicina más valiosa.
También recomendó cuidar la salud mental: “Aprendan a poner límites y a buscar apoyo en sus colegas; la red de apoyo entre enfermeros es vital para no rendirse” y finalmente dijo “sientan orgullo: Están eligiendo la profesión más humana que existe. En un país que necesita sanar, ustedes son la medicina más valiosa”.
Desde Portuguesa Reporta, extendemos nuestro reconocimiento a todos los profesionales de enfermería que, con ética inquebrantable, siguen siendo los principales guardianes del derecho a la salud a pie de cama. (CNP 13.114)

