Acarigua.- Un grupo de artistas del estado Portuguesa expresó su preocupación por las consecuencias que ha traído al sector cinematográfico, la implementación del decreto del Ejecutivo nacional 5130, que prioriza los recursos para la atención de necesidades urgentes de la población y el desarrollo de infraestructura para los servicios públicos.
Los afectados señalaron que desde que entró en vigencia, en junio de 2025, la medida ha ido en detrimento de la industria cinematográfica venezolana, por cuanto “los recursos económicos, incentivos y obligaciones fiscales que los exhibidores comerciales generan y que la Ley de Cinematografía Nacional estipula que deben reinvertirse en el cine local, están prácticamente congelados”.
-El dinero no está llegando a los creadores, no hay financiamiento para nuevas producciones, no hay fondos para postproducción y los proyectos en desarrollo están quedando en un limbo financiero. Representa también una crisis laboral y humana, porque detrás de cada película venezolana o detrás de cada producción hay cientos de familias que viven de esto, porque son trabajadores, afirmaron.
Ante esta situación, decidieron apoyar el movimiento nacional que surgió desde el sector para apoyar en las iniciativas que exigen la derogación de este decreto que en el ámbito cinematográfico es denominado “70-30”.
Reiteraron que la medida está afectando directamente el sustento el desarrollo profesional, y la seguridad social de directores y guionistas, actores y actrices, personal técnico, camarógrafos, sonidistas, editores, iluminadores y vestuaristas. “Hay una alerta gremial unificada a nivel nacional”, expresaron.
Las instituciones que sostienen al sector —entre ellos la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Venezuela y diversos sindicatos— están manifestando su preocupación, convirtiéndose en un grito unificado de toda la cadena de valor de la cinematografía.
“El gremio exige a las autoridades y al Ejecutivo nacional la derogatoria o dejar sin efecto, de manera inmediata, el impacto de este decreto sobre el sector cinematográfico, ya que los fondos del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), son patrimonio de la cultura nacional y si no se toman en cuenta medidas urgentes del cine venezolano —ese que ha ganado festivales internacionales y que refleja, a través de la identidad nacional, quiénes somos—, simplemente está en riesgo y podría dejar de existir”, insistieron.(CNP 13.114)

