Acarigua.- Una mujer de 33 años fue detenida en Buenos Aires por su presunta vinculación con la muerte del empresario venezolano Daniel Antonio Osorio Peñaloza, oriundo de Acarigua, estado Portuguesa. Las autoridades argentinas la consideran la presunta autora material del homicidio y sostienen que la víctima habría sido envenenada.
Las autoridades argentinas detuvieron este martes a Analía Olmedo, de 33 años de edad, señalada como la principal sospechosa de la muerte del empresario venezolano Daniel Antonio Osorio Peñaloza, un contador público nacido en Acarigua, estado Portuguesa, que fue hallado sin vida en su apartamento de Buenos Aires el pasado 7 de junio.
El procedimiento fue ejecutado por la División Homicidios de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, por solicitud del fiscal Eduardo Cubría, quien dirige la investigación. La mujer fue capturada en la intersección de las calles Serrano y Solís y será presentada ante la jueza nacional en lo criminal y correccional Paula González.
Según la información difundida por medios argentinos, los investigadores consideran a Olmedo la presunta autora material del homicidio. Su identificación fue posible tras el análisis de cámaras de seguridad que la registraron abandonando el edificio donde residía Osorio Peñaloza poco antes de que fuera encontrado sin vida.
Daniel Antonio Osorio Peñaloza tenía 46 años de edad y era contador público egresado de la Universidad de Yacambú, en Barquisimeto. Además, cursó sus estudios de bachillerato en el Colegio San Vicente de Paúl de Acarigua. Durante varios años residió en Argentina, donde desarrolló una destacada carrera profesional.
Se desempeñaba como gerente general y director suplente de Gen Tech Argentina S.A., empresa dedicada al sector de suplementos dietarios.
De acuerdo con los reportes de la investigación, la última actividad registrada en el teléfono celular de Osorio ocurrió alrededor de las 7:30 de la noche del sábado 6 de junio. A partir de ese momento dejó de responder llamadas y mensajes, situación que generó preocupación entre familiares y allegados.
Al día siguiente, una persona cercana que disponía de llaves de la vivienda acudió al apartamento para verificar su situación. Al ingresar encontró al empresario sin signos vitales sobre la cama de su habitación, por lo que notificó inmediatamente a las autoridades y a los servicios de emergencia.
En una primera etapa de la investigación, los funcionarios determinaron que el cuerpo no presentaba signos evidentes de violencia. La autopsia preliminar reveló congestión y edema pulmonar, hallazgos que motivaron la realización de estudios complementarios.
Las pesquisas posteriores llevaron a los investigadores a profundizar en la hipótesis de un posible envenenamiento, línea que cobró fuerza tras la revisión de grabaciones de seguridad, análisis periciales y otros elementos incorporados al expediente.
La causa permanece bajo la dirección de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 22, que continúa reuniendo pruebas, declaraciones testimoniales e informes toxicológicos para esclarecer completamente las circunstancias de la muerte.
La noticia causó conmoción entre la comunidad de Acarigua-Araure. Amigos, familiares y excompañeros de estudio expresaron su pesar a través de redes sociales, recordando a Osorio como un profesional dedicado y una persona apreciada por quienes lo conocieron.
El periodista venezolano Alfredo Yzaguirre, residenciado en Argentina y amigo cercano de la víctima, destacó que Osorio llevaba una vida organizada y enfocada en su desarrollo profesional.
“Daniel era una persona bastante cuidada para la edad que tenía. Iba al gimnasio, no tenía excesos y había construido una vida estable en Argentina”, expresó.
Aunque la detención de la sospechosa representa un avance significativo en la investigación, las autoridades argentinas aún esperan los resultados definitivos de diversas pericias para determinar con precisión cómo ocurrió el crimen y cuál fue el móvil detrás del presunto homicidio.
Por Mariangel Moro Colmenárez (CNP 25.482)

