La Embajada de Estados Unidos en Venezuela informó oficialmente este miércoles que trabaja en estrecha colaboración con una delegación técnica de alto nivel de Washington para impulsar y respaldar la participación de empresas estadounidenses en la reactivación y modernización de las industrias del petróleo y el gas natural en el país caribeño.
El despliegue institucional se coordina directamente con el secretario adjunto interino del Departamento de Energía de EE UU, Andrew Rapp, y el asesor principal de Política del Consejo Nacional de Dominio Energético (NDEC), Toby Deen.
El objetivo medular de esta iniciativa bilateral es fortalecer el entramado energético venezolano, considerado un eje estratégico e indispensable para dinamizar el crecimiento económico y devolver la estabilidad financiera a la nación mediante la atracción de capitales norteamericanos.
De acuerdo con el comunicado de la legación diplomática, las autoridades estadounidenses han sostenido fructíferas reuniones de trabajo con representantes de las autoridades encargadas venezolanas.
Estos encuentros han estado orientados de forma prioritaria a avanzar en la creación de condiciones operativas, normativas y comerciales favorables que mitiguen los riesgos y abran de forma segura la llegada de nuevas corrientes de inversión internacional.
La embajada reafirmó el compromiso de la administración estadounidense de continuar colaborando activamente en proyectos destinados a robustecer el clima de negocios local, abriendo oportunidades tangibles para que las firmas de su país participen en el desarrollo de la infraestructura energética nacional.
Apoyo a la estabilización eléctrica bajo la estrategia de tres fases
Como parte del contexto que complementa esta política de asistencia técnica y comercial, la representación de Washington en Caracas enmarcó estos esfuerzos dentro de un plan estructurado en tres fases (estabilización, recuperación y transición).
Dentro de esta hoja de ruta geopolítica, la embajada estadounidense destacó de forma paralela la relevancia del reciente memorando de entendimiento suscrito entre el conglomerado norteamericano GE Vernova y la corporación estatal Corpoelec.
Las autoridades diplomáticas señalaron que dicho acuerdo para la estabilización del sistema eléctrico nacional constituye un paso inicial crítico para robustecer los servicios públicos, paso indispensable sobre el cual se apalancará la recuperación de las industrias de hidrocarburos y el resto de los sectores estratégicos del país.
La Casa Blanca vincula avances con el control de la inflación
Este despliegue de planes energéticos coincide con un pronunciamiento de la diplomacia norteamericana, en el cual la administración de Donald Trump se atribuyó el éxito en la desaceleración de la inflación en Venezuela, considerándolo un indicador del avance de su hoja de ruta económica.
El encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, destacó que la inflación mensual del país caribeño cayó al 6,3 % en mayo, registrando su tasa más baja en 19 meses y regresando al terreno de un solo dígito por primera vez en más de un año.
Barrett afirmó en las plataformas oficiales de la embajada que este descenso “demuestra que la fase de recuperación económica del plan de tres fases” codiseñado junto al secretario de Estado, Marco Rubio, está ofreciendo resultados concretos tras las turbulencias financieras vividas a inicios de año.
A pesar del optimismo de la delegación de Washington, que vincula la contención de los precios con el impulso de reformas estructurales para atraer inversiones estables, analistas y economistas locales recuerdan que el país aún arrastra presiones de devaluación y una de las tasas inflacionarias proyectadas más altas del mundo, por lo que la población se mantiene a la expectativa de que estos acuerdos y variables macroeconómicas se traduzcan de manera efectiva en la economía real.
EL Nacional

