Araure.- La Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro) denunció la entrada al país de más de 2,2 millones de toneladas de maíz blanco, maíz amarillo, arroz y azúcar refinada, exentos de aranceles, que generan una severa distorsión comercial y estimulan una competencia desleal frente a las cosechas venezolanas.
El presidente de la Confederación, Osman Quero, señaló que el otorgamiento de exoneraciones tributarias a los rubros importados desploma los precios locales y desestimula al sector primario, en un contexto en el que referenciar los costos nacionales con bolsas internacionales resulta inviable.
Explicó que, mientras los agricultores extranjeros acceden a créditos bancarios con tasas del 4 % o 5 % anual e infraestructura adecuada, el productor venezolano debe asumir una inflación de tres dígitos, afrontar la falta de apalancamiento financiero y recurrir al financiamiento privado para adquirir insumos, lo que encarece el ciclo productivo.
Asimismo, la vocería gremial detalló las deficiencias operativas que enfrenta el campo en las regiones, destacando que los cortes eléctricos no programados, de hasta nueve horas diarias, paralizan el funcionamiento de pozos de riego y plantas acondicionadoras de grano en pleno período de recepción.
A esto se suma el costo del diésel, cuyo precio se ubica entre 0,80 y 0,92 dólares por litro, lo que exige inversiones de hasta 15.000 dólares en combustible para sembrar 100 hectáreas.
Finalmente, Fedeagro reiteró la necesidad de garantizar la seguridad jurídica en las unidades de producción y denunció que las invasiones a tierras agrícolas persisten debido a la falta de ejecución de las órdenes judiciales de desalojo dictadas por los tribunales regionales, lo que genera vulnerabilidad patrimonial para las familias dedicadas al trabajo del campo. CNP( 18.050)

