Araure.- Tras años de contracción en el campo, el cultivo de sorgo registra un progresivo retorno a los campos venezolanos, impulsado por innovaciones genéticas, resistencia climática y nuevas condiciones de comercialización en el mercado internacional, según lo expuesto por Ramón Elías Bolotín, agricultor y directivo de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro).
Bolotín recordó que, a mediados de la década de 2000, Venezuela alcanzó un máximo de siembra cercano a las 300.000 hectáreas, registrado en 2006. Sin embargo, factores vinculados a distorsiones en la comercialización, plagas y enfermedades desplazaron progresivamente la superficie destinada a este rubro en el territorio nacional.
El directivo de Fedeagro señaló que el repunte actual del sorgo responde a convenios de comercialización y al desarrollo de híbridos con alto potencial de rendimiento, mayor tolerancia a áfidos y resistencia a las principales enfermedades que afectaban al cultivo.
A estas características se suma la rusticidad de la planta para enfrentar la variabilidad climática, caracterizada por episodios de estrés hídrico, altas temperaturas y precipitaciones extremas.
“El sorgo es un cultivo integral: sus granos alimentan la cadena de Alimentos Balanceados para Animales (ABA) en aves, porcinos, bovinos y bufalinos; mientras que el follaje se aprovecha en heno, silaje o pastoreo directo”, destacó.
Cotización internacional y proyecciones de siembra
Un aspecto clave en esta nueva etapa es el cambio en la fijación de su valor comercial. Históricamente, el precio del sorgo se establecía como un porcentaje del valor del maíz; no obstante, el rubro ha comenzado a cotizarse como commodity en bolsas internacionales, impulsado por el dinamismo exportador de países como Brasil, Argentina y México, con China como principal comprador global.
Respecto a la superficie proyectada para la presente temporada, Bolotín aclaró que, en contraste con las grandes extensiones del pasado, la disponibilidad de insumos importados por empresas como Diproagro alcanza para cubrir una estimación inicial de unas 30.000 hectáreas.
Estas áreas estarían distribuidas principalmente en la región occidental, específicamente en Portuguesa, Barinas y Cojedes, así como en el centro-oriente del país, en Guárico, Anzoátegui, Monagas y Bolívar.
Finalmente, el vocero informó que la actualización tecnológica del sector incluye jornadas técnicas de campo con actores internacionales. Tras la realizada el pasado 22 de septiembre en Zaraza, estado Guárico, el próximo jueves 8 de octubre se llevará a cabo un segundo día de campo en el municipio Turén, estado Portuguesa. (CNP 18.050)

