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Guanarito fue parte del viaje que inspiró la nueva película de El Silbón, protagonizada por Juan Pablo Raba

Acarigua.- La película El Silbón, protagonizada por el actor colombiano Juan Pablo Raba y la estadounidense Diane Guerrero, se estrenó en los cines de Venezuela el 24 de septiembre de 2026. La cinta fue dirigida por el venezolano Diego Velasco, conocido por La hora cero, y fue escrita por Velasco junto con Carolina Paiz, Nacho Palacios y Esteban Orozco.

Aunque la historia está ambientada en los llanos de Venezuela, el rodaje se realizó completamente en Colombia. Para Velasco, sin embargo, era necesario acercarse a los espacios, costumbres y formas de vida que dieron origen al universo de la película.

Las cámaras no llegaron a Guanarito; sin embargo, parte de la preparación de la película sí pasó por este municipio llanero, donde el equipo buscó acercarse a la tierra y a la cultura que mantienen viva una de las leyendas más conocidas del país.

Nacho Palacios, co-creador de la película, relató en una entrevista reciente para TalCual que, después de escribir las primeras versiones del guion y presentárselas a Velasco, ambos emprendieron un viaje por los llanos venezolanos.

“Tú no te puedes ir a Los Ángeles solo con un papel. Tú tienes que venir y vivir esto conmigo y nos tiramos un viaje por el Llano”, contó.

El recorrido incluyó Portuguesa, específicamente Guanarito, además de Barinas y varias fincas. La intención era que el director conociera de cerca los paisajes, los ríos, el trabajo con el ganado y elementos de la cotidianidad llanera, como el proceso de herrar las reses.

“Fuimos a Portuguesa, Guanarito, que es el origen de la leyenda (…) Para que conociera la idiosincrasia de los llaneros”, explicó.

Una leyenda llevada al cine

La leyenda de El Silbón está profundamente vinculada con los llanos venezolanos y colombianos. En Portuguesa, Guanarito es uno de los lugares señalados por la tradición oral como parte del origen de la leyenda, aunque existen distintas versiones sobre dónde comenzó exactamente el relato.

La película toma ese imaginario como punto de partida, pero desarrolla una historia propia. Sebastián Castillo, interpretado por Raba, regresa desde Estados Unidos a Venezuela junto con su esposa Nicole después de la muerte de su padre y tras la pérdida de su pequeña hija Daniela.

La pareja hereda una finca en los llanos y encuentra allí una secta dedicada a invocar espíritus. En medio del duelo y de los rituales, terminan despertando al espectro de El Silbón.

Raba define esta producción como un “thriller folclórico”, en el que el terror se mezcla con elementos de la cultura venezolana, pero también con temas como la migración, el duelo y la identidad.

El propio Raba destacó esa dimensión del proyecto y calificó su participación como una especie de carta de amor a Venezuela.

“A mí poder hablar de Venezuela y hacer un personaje venezolano, hablar con acento venezolano y de alguna forma retratar parte de su historia, de su cultura, de su folclor, para mí es motivo de orgullo”, afirmó.

“A mí me da miedo”

Raba, quien no suele identificarse como aficionado al cine de terror, reconoció que la leyenda todavía le produce temor.

“Yo no quiero saber nada de esa leyenda, no quiero saber qué significa el silbido. A mí me da miedo”, dijo el actor.

La película aprovecha precisamente uno de los elementos más conocidos del mito: la relación entre la distancia aparente del silbido y la cercanía del espectro.

Para el equipo creativo, el desafío estaba en tomar una historia que buena parte del público ya conoce y encontrar una manera distinta de contarla.

“Todo el mundo conoce la leyenda de El Silbón. Entonces piensas: ¿cómo le doy la vuelta?, ¿cómo puedo hacerlo más entretenido para no hacer lo que otras personas han hecho con otras películas de El Silbón?”, explicó el productor Diego Velasco.

El resultado es una reinterpretación que conserva elementos reconocibles del folclore llanero, pero los lleva hacia una historia de terror psicológico y sobrenatural.

Dámaso Delgado, el guanariteño que inmortalizó a El Silbón

La historia de El Silbón está ligada directamente a Dámaso Delgado, artista y cultor popular nacido en Guanarito, quien falleció el 18 de enero de 2025, a los 84 años. Delgado es recordado en Portuguesa como uno de los principales difusores de esta leyenda del llano venezolano y fue reconocido en vida como patrimonio cultural viviente del estado.

En 1966 escribió su versión de la Leyenda del Silbón, una obra que contribuyó a llevar el relato de tradición oral a otros espacios y a convertirlo en una de las historias más reconocidas del folclore portugueseño. Su trabajo lo proyectó más allá de Guanarito y lo convirtió en un referente de la cultura popular del estado.

Además de su trabajo como escritor y narrador, Delgado se dedicó al canto, participó en programas radiales y estudió actuación. Aunque posteriormente vivió en Guanare y desarrolló allí parte de su trayectoria artística, mantuvo el vínculo con su pueblo natal y con las tradiciones del llano.

Por Mariangel Moro Colmenárez (CNP 25.482)

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