El Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA por sus siglas en inglés) dio un paso decisivo para la estabilidad de la industria de Hollywood al ratificar un nuevo contrato colectivo que regirá sus relaciones laborales hasta el 1 de mayo de 2030.
Según reportaron The Hollywood Reporter, Deadline y Variety, el 90,38 % de los afiliados (4.282 votantes) respaldó el acuerdo, garantizando así la paz laboral frente a las principales plataformas de streaming y estudios cinematográficos.
La prioridad absoluta de esta negociación fue la supervivencia del sistema sanitario del gremio. Variety detalló que el fondo acumuló un déficit anual de 50 millones de dólares recientemente, debido a la caída en la producción y el alza de costos médicos. Para frenar esta crisis, los estudios inyectarán 321 millones de dólares hasta 2030, una cifra récord que busca restablecer la viabilidad del seguro más vulnerable de Hollywood.
Nuevas reglas para la cobertura médica
El acuerdo transforma el modelo de salud que los guionistas conocían. The Hollywood Reporter informó que, a partir de 2027, el sindicato introducirá cambios estructurales en los beneficios:
- Cuotas mensuales: Por primera vez, los afiliados pagarán de su bolsillo para acceder al plan preferente (PPO). La cuota ascenderá a 75 dólares mensuales, mientras que una opción básica costará 25 dólares.
- Requisitos más altos: El fondo elevará los ingresos mínimos necesarios para calificar a la cobertura, así como los deducibles y los topes de gastos personales.
- Recorte de beneficios: El convenio reduce los “puntos de cobertura extendida” que permitían a los escritores mantener el seguro durante sus baches de desempleo, según reportó Variety.
Este endurecimiento generó tensiones internas. Los presidentes del Comité de Guionistas Negros rechazaron la ratificación mediante una carta abierta, alegando que el acuerdo “perjudicará a más guionistas de los que beneficiará”.
Mejoras salariales y blindaje laboral
Más allá de la salud, el WGA logró victorias significativas en materia de ingresos y condiciones de trabajo. Deadline y Variety destacaron que el contrato establece un alza del 10,5 % en la mayoría de los pagos mínimos. Además, el “bono de éxito” por producciones populares en streaming sube de 50 % al 75 % de la base residual.
El sindicato también blindó las conquistas de la huelga de 2023, rechazando el regreso masivo de las “mini habitaciones” de escritores. Las nuevas reglas exigen que los estudios dirijan cualquier solicitud de reescritura únicamente a la persona que figura en el contrato, evitando así entregas de guion no remuneradas.
Con este marco legal, el sindicato y las empresas audiovisuales cierran un capítulo de incertidumbre financiera, aunque dejan abierta la herida del costo social que asumirán los escritores con menos ingresos para mantener su acceso a la salud.
El Nacional

