La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, Academia del Óscar, como también se le conoce, aprobó una serie de reformas estructurales en el reglamento con la mirada puesta en su 99.ª edición, programada para el año 2027. Estas modificaciones en las normativas se enfocan en la actualización de la competencia y blindar la esencia creativa del cine frente a los avances tecnológicos.
Este criterio se extiende a las categorías de actuación, solo se validarán interpretaciones realizadas por personas con consentimiento explícito, una decisión que surge como respuesta directa al polémico uso póstumo de la imagen de actores mediante herramientas digitales, garantizando así que el reconocimiento artístico siga vinculado estrictamente a la voluntad y el talento del intérprete.
La reforma introduce, además, un vuelco histórico en las ternas de actuación al permitir que un mismo intérprete reciba múltiples nominaciones en una sola categoría, siempre que sus trabajos figuren entre los cinco más votados por los miembros.

