El PSG, vigente campeón de Europa, salió con una corta pero eléctrica ventaja (5-4) de un duelo de titanes contra el Bayern Múnich. El Parque de los Príncipes fue el escenario de una batalla de nueve goles, multitud de ocasiones y una intensidad inigualable entre los dos equipos que mejor forma física y futbolística exhiben en este tramo final del curso, a solo un paso de la gran final de la Liga de Campeones.
París Saint-Germain y Bayern respondieron con creces a las altísimas expectativas. Fue un choque de estilos donde los alemanes dictaron el dominio posicional, pero terminaron estrellándose contra la eficacia quirúrgica de los franceses. Sin embargo, el equipo de Luis Enrique desperdició una renta de hasta tres goles, dejando una sensación de vulnerabilidad defensiva que podría jugar a favor de los bávaros en la vuelta.
Vértigo y electricidad desde el arranque
El partido se convirtió rápidamente en un espectáculo de dimensiones globales. El público parisino, desacostumbrado a ver a su equipo sin la posesión del balón, se entregó a la electricidad del juego directo para contrarrestar el peligro que los alemanes hacían rondar ante una zaga que pocas veces había temblado tanto.
El marcador se abrió al minuto 17. Harry Kane facturó desde el punto penal tras una falta del ecuatoriano William Pacho sobre el colombiano Luis Díaz, producto de un servicio extraordinario de la joven estrella Michael Olise. El desconcierto casi tumba al PSG tres minutos después, cuando otra internada de Olise estuvo a punto de significar el segundo.
Kvara y la rebelión parisina
Tras un fallo estrepitoso de Ousmane Dembélé en un mano a mano con Neuer, Kvara Kvaratskhelia evitó el pánico. El georgiano firmó una jugada en la que dejó sentado a Stanisic y engañó a la zaga alemana para poner el empate.
El intercambio de golpes fue constante. Tras un susto monumental donde Marquinhos casi marca en propia puerta al intentar despejar un centro de Olise, llegó el turno de Joao Neves. El menudo centrocampista portugués, el más pequeño en estatura sobre el césped, se agigantó para rematar de cabeza un córner lanzado por Dembélé y poner el 2-1.
A pesar de que el Balón de Oro se mostró ineficiente en el tramo final del primer tiempo, Olise volvió a dejar al descubierto las carencias defensivas de Luis Enrique para poner el 2-2 con aparente facilidad. Pero antes del descanso, una mano de Davies detectada por el VAR permitió a Dembélé resarcirse y poner el 3-2 de penalti.
El espejismo del 5-2 y la resistencia bávara
En la reanudación, los ajustes de Luis Enrique equilibraron las fuerzas y el Bayern sufrió sin el control total del balón. Kvaratskhelia volvió a encender el Parque al 56′ culminando una combinación colectiva, y solo dos minutos más tarde, Dembélé aprovechó la pasividad defensiva germana para firmar el 5-2 que parecía sentenciar la eliminatoria.
Pero el Bayern no capituló. Upamecano recortó distancias al 65′ tras un centro de falta de Kimmich y, solo tres minutos después, Luis Díaz arrancó al borde del fuera de juego para batir a Safonov con una maniobra espectacular, sellando el 5-4 definitivo.
El final fue de infarto: el joven Mayulu estrelló un balón contra el larguero de Neuer que pudo ser el sexto, y en el último suspiro del descuento, William Pacho se vistió de héroe al sacar debajo de los palos un cabezazo de Kimmich que ya se coreaba como el empate. El Allianz Arena dictará sentencia el próximo miércoles en un duelo que promete ser igual de volcánico.
EFE

