El expresidente y premio Nobel de Paz Juan Manuel Santos hizo un llamado al presidente electo, Abelardo de la Espriella, para que continúe con la implementación del Acuerdo Final de Paz una vez asuma el cargo el 7 de agosto.
Durante la instalación del Congreso Internacional “10 años del Acuerdo de Paz: Entre la Firma y la Realidad”, el exmandatario sostuvo que el cumplimiento integral de lo pactado debe mantenerse como una política de Estado y no como una iniciativa de un solo gobierno.
Las declaraciones se producen en medio del debate generado por los anuncios del presidente electo sobre la reestructuración de la política de paz, que incluye la eliminación de varias entidades, así como su intención de priorizar una estrategia centrada en la seguridad.
En su intervención, Santos cuestionó que se intente atribuir al acuerdo la situación de orden público que enfrenta el país. “Eso es absolutamente falso. El acuerdo no creó las disidencias ni fortaleció a las bandas criminales”, afirmó el expresidente al referirse a los señalamientos que relacionan el pacto firmado en 2016 con el fortalecimiento de los grupos armados ilegales.
El exmandatario agregó que responsabilizar al acuerdo por las acciones de esas organizaciones implica desconocer el origen de esos fenómenos y el propósito mismo de lo pactado. “Culpar al acuerdo por el accionar de estas estructuras es desconocer deliberadamente la realidad, y sobre todo ignorar que lo que permite cerrarle el paso a esos grupos es precisamente implementarlo, no sabotearlo ni debilitarlo”, sostuvo.
Santos también aseguró que, desde su perspectiva, las dificultades registradas en la ejecución de lo acordado no obedecen al contenido del acuerdo, sino a la falta de desarrollo de sus compromisos. “El fracaso no es del acuerdo, es de quienes han impedido que se implemente de manera integral”, expresó durante el encuentro internacional.
El llamado al Gobierno entrante
Uno de los mensajes centrales de la intervención estuvo dirigido al presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien ha anunciado modificaciones a la política de paz que comenzarán a regir desde el inicio de su mandato.
En ese contexto, Santos pidió que la implementación del acuerdo continúe durante el próximo gobierno y que no sea vista como una iniciativa exclusiva de la administración que lideró las negociaciones con la entonces guerrilla de las Farc. “Aprovecho para hacer un llamado respetuoso pero firme al gobierno entrante para que retome el camino de la implementación, no como un legado de un gobierno, sino como una política de Estado que beneficia a todos los colombianos”, manifestó.
Al finalizar su intervención, el expresidente también agradeció el respaldo recibido durante el proceso de paz por distintos sectores nacionales e internacionales.
“Quiero agradecer a la comunidad internacional que nos ha acompañado con constancia, con perseverancia; al sector privado, que ha entendido cada vez con mayor claridad que la paz es esencial para el desarrollo; a los negociadores del Gobierno y de la antigua guerrilla, cuyo trabajo permitió abrir una puerta que muchos creían cerrada. Y sobre todo, quiero agradecer a las víctimas, los firmantes de paz”, concluyó.
Las declaraciones de Santos coinciden con los recientes anuncios de Abelardo de la Espriella sobre la política de paz que implementará a partir del 7 de agosto. El presidente electo informó que desaparecerán la Unidad de Implementación del Acuerdo Final y la figura del Alto Comisionado para la Paz, cuyas funciones serán asumidas por un Comisionado Nacional de Seguridad.
Al presentar esa decisión, De la Espriella afirmó: “No habrá más procesos de falsa paz en mi gobierno”, al tiempo que señaló que el eje de su administración será la seguridad.
Asimismo, cuestionó el funcionamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y aseguró: “A partir del 7 de agosto, mi objetivo será la seguridad del pueblo y el desmonte total del perverso sistema de impunidad que reina en este momento y que se acaba desde que asuma el cargo en mi propiedad”.
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