El juez federal Orlando García, del Distrito Oeste de Texas, fijó para el miércoles 30 de septiembre una audiencia presencial para examinar la demanda que solicita la liberación inmediata y la suspensión de la deportación de Wilber Garcés, el ciudadano venezolano que permanece en un centro de detención tras ser herido de bala por un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
La resolución judicial responde al recurso amparo presentado por la abogada defensora Kate Lincoln-Goldfinch, que solicitó la paralización del procedimiento de expulsión mientras tramita una solicitud de visa U.Ese mecanismo de protección migratoria ampara a víctimas de delitos graves que colaboran activamente con las autoridades en investigaciones judiciales en territorio estadounidense.
“El tribunal ordenó que Wilber Garcés sea trasladado y esté presente físicamente en la sala de audiencias. Mantenemos la exigencia de su liberación inmediata dado su delicado estado de salud y la falta de tratamiento adecuado para las heridas sufridas”, señaló la representación legal tras confirmarse la orden de la sede judicial de San Antonio.
La defensa denunció que Garcés, de 28 año de edad, fue traslada de urgencia nuevamente a un centro hospitalario el lunes tras presentar pérdida de sensibilidad y movilidad en el lado izquierdo del cuerpo.
La abogada reiteró que el migrante aún tiene el proyectil alojado en las proximidades de la columna vertebral sin haber recibido la intervención quirúrgica requerida.
El expediente de Garcés —que ingresó a EE UU en 2024 mediante CBP One y contaba con solicitud de asilo en trámite— registra una orden de deportación dictada en ausencia.
El fallo se originó por error administrativo en el envío de la notificación judicial a su domicilio anterior, en un momentos en que las órdenes de expulsión por incomparecencia superan las 280.000 resoluciones en lo que va del año bajo la administración Trump.
El Nacional

