(EFE).- La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, inscribió el martes al abogado Jihad Smaili, con oficina en California, para que la represente ante la justicia estadounidense, de acuerdo con el Registro de Agentes Extranjeros (FARA, en inglés), que la legislación de Estados Unidos exige a los lobistas que trabajan en el país para personas o gobiernos extranjeros.
Según ese documento, Smaili representará a Rodríguez en litigios pendientes y futuros relacionados con la petrolera estatal Pdvsa, con la filial Citgo y con reclamaciones de acreedores.
El documento identifica a Rodríguez como «gobernante encargada» de Venezuela con residencia en el Palacio de Miraflores, y fija como uno de sus objetivos expresos apoyar su «campaña política» para la próxima elección presidencial venezolana.
Además, establece que Smaili asesorará a Rodríguez en asuntos relacionados con el Departamento de Estado y la Casa Blanca, con el propósito declarado de «fortalecer y avanzar la relación actual en beneficio del pueblo venezolano», y trabajará en «la eliminación de las sanciones» que aún pesan sobre entidades e individuos venezolanos.
El contrato contempla además servicios relacionados con “la futura campaña política”, es decir, “su participación en las próximas elecciones presidenciales en Venezuela”, así como gestiones orientadas al levantamiento de las sanciones.
Smaili no era un desconocido para el círculo de la gobernante encargada. En enero de 2026, el abogado apareció públicamente como representante de Yussef Nassif —pareja sentimental de larga data de Rodríguez— cuando la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA) investigaba posibles negocios irregulares entre funcionarios venezolanos y allegados al entorno de Rodríguez, publicó entonces Northwest Arkansas Democrat-Gazette. En ese momento, Smaili emitió un comunicado negando cualquier actividad ilícita de su cliente.
Delcy Rodríguez asumió el poder como presidenta encargada del país tras la captura el 3 de enero de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, que lo trasladaron a Nueva York para enjuiciarlo por narcotráfico.
Desde entonces, la administración de Donald Trump asegura que ejerce un tutelaje sobre el gobierno de Rodríguez, que ha impulsado cambios en el país, como la apertura del sector de hidrocarburos a la inversión extranjera y una ley de amnistía.
Trump reconoció a Rodríguez como jefa de Estado de Venezuela y restableció relaciones diplomáticas con Caracas, que estaban rotas desde 2019.
Por ahora no hay fecha para las elecciones presidenciales en Venezuela y la líder opositora María Corina Machado permanece fuera del país desde que salió de forma clandestina el año pasado para recibir el Premio Nobel de la Paz.

