Acarigua.- “Estamos cansados y enfermándonos por cargar agua“. Así resumieron vecinos de Bellas Artes y Villa Real, en Acarigua, la situación que enfrentan desde hace más de cinco meses por las fallas en el suministro de agua por tubería.
Los residentes aseguran que el servicio llega de manera intermitente y, en ocasiones, permanece completamente suspendido. Cuando el agua llega, suele hacerlo durante la noche o la madrugada, y sale solo con bombas de extracción, por lo que las familias deben permanecer despiertas para llenar tobos y recipientes.
“Nos estamos enfermando de tanto cargar agua para cocinar, para bañarnos, para lavar, para bajar las pocetas. No se trata solo de vivir sin el servicio, sino de los dolores que tenemos de tanto cargar agua. Nos acostamos de madrugada en eso”, expresaron los vecinos.
La situación también genera afectaciones físicas, especialmente entre los adultos mayores, quienes deben cargar de manera constante recipientes con agua.
Piden culminar un nuevo pozo
Ante la prolongada falla, los habitantes solicitaron al alcalde de Acarigua, José Ángel López; al gobernador de Portuguesa, Primitivo Cedeño, y a la Hidrológica de Portuguesa (HidrosPortuguesa) acelerar la culminación de un nuevo pozo construido en las instalaciones del estadio de béisbol de Los Cortijos.
Los vecinos aseguran que esta obra permanece inconclusa pese a que podría convertirse en una alternativa para mejorar el abastecimiento de agua en la zona, y que ya se trata de una urgencia.
Incio de la falla
La situación comenzó en abril, cuando los habitantes denunciaron una falla en el motor de la bomba del pozo N.º 27, que abastece a ambas comunidades. Inicialmente, el suministro se mantuvo de forma irregular y los vecinos reportaron que el agua salía amarillenta y no era apta para el consumo.
Con el paso de los meses, el problema se agravó. Los residentes sostienen que el pozo ya resulta insuficiente para atender la cantidad de habitantes de ambos sectores y que la bomba no logra extraer el caudal necesario.
Mientras esperan una solución, las familias deben buscar el agua en otros lugares para el consumo, la preparación de alimentos y las labores domésticas. O simplemente esperar las horas nocturnas o la madrugada que es cuando empieza a llegar un poco, solo con bombas de extracción.
Los habitantes hicieron un llamado a las autoridades municipales, regionales y a HidrosPortuguesa para que culminen los trabajos del nuevo pozo y establezcan una solución real.
Por Mariangel Moro Colmenárez (CNP 25.482)

