Acarigua.- Este 21 de julio se celebra en Venezuela el Día del Médico Veterinario, el profesional que se encarga de la prevención, cuidado y tratamientos de salud de las especies animales, aunque para algunos profesionales como Andreina Moreno, esta labor va mucho más allá, ya que se puede establecer fuertes lazos afectivos con los pacientes y evidencia su valor emocional con personas que estarían atravesando una crisis.
-Cualquier persona que haya compartido, en algún momento de su vida con una mascota, conoce del bienestar que pueden transmitirnos. Ellos pueden ser un ancla en lo emocional que nos puede ayudar. Ese contacto con ellos, genera un bienestar físico y bioquímico, porque nos hace liberar hormonas como la oxitocina. Nos lleva a liberar la situación de estrés o ansiedad que estemos atravesando, expresó.
Moreno señaló que ser médico veterinario es una responsabilidad muy amplia. En su caso particular, no es solo realizar atención clínica: “La labor que tenemos va más allá; va acompañada de medicina preventiva, donde hay planificaciones para evitar que haya posibles afecciones en pequeños animales, como en los de producción. Prevenir situaciones críticas que se puedan presentar en su desarrollo, cuidar por el bienestar animal y dar a conocer cuáles son los derechos que tienen estos seres vivos”, acotó.

Andreina Moreno, mèdico veterinario
Dijo, además, que en la salud pública tienen un fuerte componente, porque deben ser vigilantes y controlar las garantías para su desarrollo y el respeto de sus condiciones.
Hay que cuidar las mascotas
Moreno resaltó la importancia de que las familias respeten y cuiden a sus mascotas. “Hay que cubrir sus necesidades básicas, como la alimentación que depende de la edad y la raza”, indicó.
Destacó que es necesario la aplicación de la prevención, ya que las mascotas deben contar con planes de vacunación, higiene, seguridad, además de disponer de tiempo y recursos económicos para la asesoría y atención médica que requiera su animalito.
Recomendó que toda persona que decida ser médico veterinario debe sentir amor por lo que hace y por los seres vivos, para garantizar la mejor atención. (CNP 13.114)

