Acarigua.- Jubilados y pensionados de Acarigua-Araure protestaron este viernes, 29 de mayo, en las calles de la ciudad y se concentraron frente al Comedor Popular José Antonio Páez, ubicado en la calle 29 con avenida 30, para exigir la reapertura de este espacio que durante años brindó atención alimentaria a adultos mayores y habitantes de comunidades vulnerables.
Los manifestantes denunciaron que el comedor lleva más de una década cerrado bajo una supuesta reorganización que, según afirman, nunca se concretó.
Durante la actividad, la jubilada Gloria Quintana reclamó la restitución de este servicio social. “Abran el comedor porque tenemos hambre de justicia, hambre de salud, hambre de comida. Tenemos hambre de que este narco régimen termine de irse”, expresó.
Por su parte, el dirigente social Pablo Rangel cuestionó que las autoridades destinen recursos a obras de infraestructura, mientras se mantiene cerrado un programa de alimentación para personas de la tercera edad.
“El gobierno declaró el Comedor Popular en reorganización y no lo volvieron a abrir. Así como gastan en la remodelación de la alcaldía y de la manga de coleo, debe haber dinero para restablecer el sagrado derecho a comer de los adultos mayores”, afirmó.
Entretanto, Juan de Dios Pérez señaló que los jubilados y pensionados son víctimas de abandono institucional. “Ya basta de tanta desidia y canallada contra un sector que lo único que ha hecho es producir para este país, no solo en términos materiales sino también intelectuales. Los docentes jubilados no merecen este trato”, manifestó.
Entre los presentes estuvo Sol Mireya Rangel, jubilada del Instituto Nacional de Nutrición tras 38 años de servicio, quien recordó el impacto que tenía el comedor antes de su cierre.
Explicó que alrededor de 220 adultos mayores recibían atención directa en el lugar y que, además, funcionaban 32 cocinas comunitarias encargadas de distribuir alimentos en distintos sectores populares.
“Se beneficiaban 220 abuelos y teníamos 32 cocinas comunitarias que llevaban comida a los barrios. Cada una atendía entre 20 y 50 personas. Nos cerraron todo eso. Cuando me ven en la calle, los viejitos me preguntan cuándo van a abrir el comedor popular y yo no les tengo respuesta”, lamentó.
Los manifestantes exigieron a las autoridades regionales y municipales reactivar el servicio y garantizar programas de alimentación dirigidos a los adultos mayores, uno de los sectores más afectados por la crisis económica. (CNP 25.482)

