Dos figuras centrales de la lucha por la libertad y la democracia en el panorama mundial, protagonizaron este jueves el encuentro Mujeres Libres, organizado por el Partido Popular (PP) en la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados de España. Las activistas Rosa María Payá, de Cuba, y Masih Alinejad, de Irán, alzaron sus voces para reclamar a las democracias de Occidente toda la ayuda necesaria para hacer caer los autoritarismos y denunciaron la alianza que mantienen las dictaduras de sus países con el régimen venezolano desde hace décadas.
Payá comenzó la jornada afirmando que la dictadura cubana “fue uno de los elementos fundamentales para que se perdiera la democracia en Venezuela” y opinó que, tras décadas de lucha, ambos países se encuentran actualmente en el “umbral de un cambio”. La iraní apoyó la premisa celebrando de viva voz la reciente caída de los regímenes de Alí Jameneí y de Nicolás Maduro, quienes mantenían buenas relaciones con el gobierno cubano.
Venezuela en el centro de las advertencias
Desde el inicio de su intervención, Rosa María Payá subrayó que la tolerancia internacional hacia la dictadura cubana ha sido “uno de los elementos fundamentales para que se perdiera la democracia en Venezuela”. La fundadora de Cuba Decide recordó que “el régimen cubano ha manufacturado las crisis migratorias más grandes de la región”, incluida la ola que llevó a “millones de personas, la mayoría venezolanos, a intentar cruzar la frontera sur de Estados Unidos escapando del terror impuesto por el chavismo y por el régimen cubano en ese país”.
“El mundo ya no puede callarlo después de que todos se han enterado de la cantidad de efectivos cubanos que estaban defendiendo y protegiendo nada más y nada menos que al opresor Nicolás Maduro allí mismo en Miraflores”, señaló la integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Advirtió que La Habana actúa como “el muro de Berlín de nuestros tiempos” para toda América Latina y señaló que la caída del castrismo es condición para que Venezuela recupere una democracia estable.
Masih Alinejad, al denunciar la inacción internacional frente a la teocracia iraní, incluyó expresamente a Venezuela entre los países donde, según dijo, las normas y herramientas del derecho internacional nunca se han aplicado en defensa de la población civil. “¿Dónde estaban las leyes internacionales para Irán, para Venezuela y para Cuba?”, preguntó, enlazando la impunidad del régimen de los ayatolás con la de las dictaduras latinoamericanas.
La periodista iraní recordó cuando, en 2021, el FBI frustró una conspiración orquestada por agentes de la inteligencia iraní para secuestrarla en su casa en Estados Unidos contemplaba trasladarla a Venezuela, ejemplo de la cooperación entre aparatos represivos de Teherán, Moscú y Caracas.
“Más tarde descubrimos que el asesino quería secuestrarme de mi casa en Brooklyn, en Nueva York, para llevarme a Venezuela. Y el asesino eran mafias rusas tratando de matarme con un AK-47, tres complots. Hablamos de mafias rusas llevándome a Venezuela, contratadas por la República Islámica. Así es como los dictadores están unidos, ¿están acaso las democracias unidas también?”, manifestó.
Payá: “Cuba ha imposibilitado la estabilidad de América Latina”
En diálogo con el vicesecretario de Educación e Igualdad del Partido Popular, el diputado Jaime de los Santos, Payá sostuvo que más de seis décadas de dictadura comunista no solo han devastado Cuba sino que han “imposibilitado la estabilidad democrática, la prosperidad y las garantías de derechos humanos en América Latina, especialmente en países como Venezuela y Nicaragua”.
“Estamos hablando de un régimen que ha sido santuario del terrorismo por décadas”, dijo, recordando el apoyo de La Habana a grupos armados en la región, su papel en la represión en Nicaragua y su histórica connivencia con el narcotráfico.
La activista insistió en que la pérdida de la democracia venezolana no puede entenderse sin la influencia de La Habana: “Lo que ha significado que las democracias occidentales, incluido España, hayan tolerado por 67 años la dictadura castrista… fue uno de los elementos fundamentales para que se perdiera la democracia en Venezuela”.
Payá también vinculó la crisis venezolana con las actuales campañas migratorias que impactan directamente en la región y en Estados Unidos. En el período 2021–2024, explicó, “la mayor parte” de quienes intentaron cruzar la frontera sur estadounidense eran venezolanos que huían del chavismo, respaldado por La Habana.
Para la opositora, ayudar al “cambio democrático definitivo e irreversible en Cuba” es hoy una forma directa de “proteger los mejores intereses de seguridad nacional y de estabilidad democrática” para América y Europa.
Alinejad: Dictaduras aliadas, democracias divididas
En la segunda parte del acto, entrevistada por la portavoz adjunta del GPP, Cayetana Álvarez de Toledo, Masih Alinejad centró su denuncia en la teocracia iraní y en la contradicción de unas potencias occidentales que, según dijo, “hablan de paz y de derecho internacional mientras mantienen abiertos los canales diplomáticos con quienes violan, torturan y cuelgan a sus ciudadanos por pedir libertad”. En su relato, Alinejad hizo un paralelismo entre la impunidad en Irán y la de regímenes como el venezolano y el cubano, a los que definió como parte de un mismo “eje autoritario”.
La activista recordó que los servicios de inteligencia iraníes planearon su secuestro en Estados Unidos y el traslado a Venezuela, lo que ilustra, afirmó, hasta qué punto “los dictadores están unidos” frente a la dispersión de las democracias.
En esta línea, Alinejad sostuvo que organismos como Naciones Unidas han fracasado en su “responsabilidad de proteger” a los pueblos de Irán, Venezuela, Cuba, Rusia, China o Afganistán, pese a disponer de instrumentos jurídicos para hacerlo.1 “La comunidad internacional fracasó con la gente de Irán, con la de Venezuela, con la de Cuba”, afirmó, y pidió una coalición democrática que deje de “negociar con los verdugos” y abra la puerta de diálogo real a las oposiciones democráticas de esos países.114
Críticas a Sánchez y llamado a una nueva solidaridad
Tanto Payá como Alinejad dedicaron parte de sus intervenciones a cuestionar la política exterior del Gobierno de Pedro Sánchez. La cubana acusó a España y a otras democracias de haber “patrocinado de facto” a las dictaduras al priorizar intereses ideológicos o económicos sobre los derechos humanos de cubanos, venezolanos y nicaragüenses. “Cuando vemos que desde el Gobierno español se toma partido por los dictadores y por los asesinos en lugar de por sus hermanos y hermanas cubanos, venezolanos o nicaragüenses que exigen libertad, estamos ante un divorcio con la realidad”, afirmó.
Más directa aún, Alinejad interpeló al presidente del Gobierno: “¿Cómo te atreves? ¿Cómo te atreves a utilizar los cuerpos de mi gente, que está combatiendo a los asesinos, como munición política?”, exclamó, en referencia a la postura española frente a las operaciones de Estados Unidos contra el régimen iraní. Para la periodista, “no se trata de izquierda o derecha, ni de republicanos o demócratas: se trata de elegir entre estar con las víctimas o con los asesinos”.
Payá, que recordó el asesinato de su padre, el opositor Oswaldo Payá, señaló que la “ausencia de solidaridad efectiva” de las democracias occidentales ha permitido que regímenes como el cubano y el venezolano se perpetúen.
Un feminismo ligado a la lucha contra el autoritarismo
El acto “Mujeres Libres”, fue concebido por el PP como un foro para reivindicar un feminismo anclado en la defensa de las libertades frente al “victimismo woke”, según explicaron los organizadores, en el contexto de las celebraciones por el Día de la Mujer el domingo. Payá y Masih Alinejad dibujaron esa idea al describir cómo los cuerpos de las mujeres se han convertido en campo de batalla de las dictaduras de Cuba, Irán y Venezuela.
Payá denunció el uso del turismo sexual como “pilar” del modelo de dominación del castrismo y la violencia sexual contra prisioneras políticas cubanas, mientras las madres de presos y desaparecidos siguen siendo detenidas cuando intentan ir a misa o protestar pacíficamente.
Alinejad, por su parte, recordó que en Irán “la obligatoriedad del velo no es un trozo de tela, es el símbolo visible de un régimen bárbaro” que convierte a las mujeres en “plataforma ambulante de su ideología y persigue a quienes desafían esa imposición”.
Ambas insistieron en que su lucha no es de un solo país, sino global. Payá anunció la reciente articulación de una alianza de organizaciones cívicas cubanas en torno a un “plan para la liberación, reconstrucción y democratización” de la isla, y defendió que los cubanos serán “protagonistas del cambio”, con o sin ayuda externa.
La iraní cerró la jornada resaltando la labor de María Corina Machado por la libertad de Venezuela y presentando el World Liberty Congress, una plataforma que reúne a disidentes de 56 regímenes autoritarios –entre ellos de Cuba y Venezuela– y que aspira, dijo, a convertir este momento en “el derribo del nuevo muro de Berlín para Irán y Venezuela”, en alianza con las democracias que estén dispuestas a pasar del discurso a la acción.
No es en vano que el evento se llevó a cabo en la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados de España (antigua Sala de Banderas o Sala Internacional), uno de los espacios más relevantes del Palacio de las Cortes, tanto por su carga simbólica como porque es el lugar donde se debaten las leyes más sensibles que afectan a los derechos fundamentales y la estructura del Estado.
El Nacional

