Acarigua.- Las protestas por mejoras salariales volvieron a tomar fuerza. Este miércoles, 25 de marzo, en el estado Portuguesa, trabajadores, organizaciones políticas y gremiales se movilizaron masivamente en 12 de los 14 municipios de la entidad.
Por segunda ocasión en la semana, las calles fueron escenario de concentraciones y marchas. Hubo movilización en Guanare, Guanarito, Unda, Páez, Agua Blanca, Esteller, Turén, San Rafael de Onoto, Papelón, Ospino, Sucre y Santa Rosalía.
Las manifestaciones se desarrollaron en paralelo con movilizaciones en distintas regiones del país, en el marco de una creciente ola de protestas laborales.

Se sumaron también las denuncias por las fallas en los servicios básicos
A nivel nacional, las exigencias se centran en la recuperación del poder adquisitivo, el respeto a la libertad sindical y el cumplimiento de las contrataciones colectivas, ante una persistente inflación y el deterioro de los ingresos de todos los trabajadores.
A estas demandas laborales, se suma el descontento ciudadano por las fallas en los servicios básicos, como luz y agua, una problemática que también fue visibilizada durante la jornada.
En el municipio Unda, voceros de la coalición sindical, junto a pensionados y empleados públicos, reiteraron su compromiso con la protesta. “Esta lucha es incansable”, afirmaron, al tiempo que insistieron en la necesidad de que se cumpla con lo establecido en las convenciones colectivas.
Por su parte, en Guanarito, docentes activos, pensionados y jubilados se sumaron a las movilizaciones en defensa de sus reivindicaciones salariales. Los manifestantes insisten en que se dé cumplimiento al artículo 91 de la Constitución, que establece el derecho a un “salario digno”.
“En Guanarito vamos a seguir en las calles exigiendo nuestras reivindicaciones salariales. Los docentes no se rinden: exigimos salarios dignos para educadores activos, pensionados y jubilados”, expresaron durante la jornada.
Las protestas reflejan un repunte del conflicto social en el país, donde distintos sectores han retomado la movilización como mecanismo de presión ante la falta de respuestas a sus demandas económicas y sociales. Aunque la coalición sindical nunca dejó de plantear sus exigencias, las acciones de calle disminuyeron desde las elecciones de julio de 2024, ante el temor que despertó la represión y la persecución del Gobierno oficialista contra quienes le hicieran oposición.
Niveles críticos
Esta misma semana, el Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM) informó que la canasta alimentaria familiar de febrero se ubicó en 645,60 dólares. La organización advirtió que la brecha del poder adquisitivo se mantiene en niveles críticos.
Según el reporte, una familia de cinco miembros requiere el equivalente a 1.937 salarios mínimos mensuales para cubrir sus necesidades básicas de alimentación. Actualmente, el sueldo mínimo permanece congelado en Bs. 130 desde el año 2022, un monto que apenas cubre el 0,05 % del costo de la canasta. (CNP 25.482)

